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04 Colombia en biografía
UIS Stereo

Las grandes experiencias de la nación colombiana

Sábado 1º de marzo de 20142.096 palabras unos 10 minutos de lectura

La pregunta de hoy

La sociedad colombiana es una sociedad políticamente organizada como nación bajo la autoridad de un estado de tipo republicano con división de poderes públicos. Esta sociedad, como todas, tiene una biografía. Al igual que ocurre con la vida de una persona, que puede ser relatada como la sucesión de sus experiencias personales, la vida de una nación puede ser relatada como la sucesión de las experiencias de otras épocas que continúan actuando en el presente y en su desarrollo de una nación.

La pregunta de hoy es entonces: ¿Cuáles son las grandes experiencias históricas de la vida de la nación colombiana?

Mi respuesta es la siguiente:

Al menos han sido nueve las grandes experiencias nacionales que han conmovido a todos los ciudadanos de la nación en los dos últimos siglos. Y estas son las siguientes:

-La experiencia de la revolución que condujo a las declaraciones de independencia respecto de la monarquía absoluta, y su restablecimiento, frente el episodio de la corta restauración impuesta por el Ejército expedicionario de Tierra Firme. El tiempo revolucionario se extiende entre la crisis peninsular de 1808 y finales de 1819. Los estados provinciales fueron el régimen adoptado ante la imposibilidad de concertar la realización de un congreso general del reino, con las consecuencias negativas sobre la aspiración a la creación de una nación granadina.

-La experiencia colombiana comprendida entre 1820 y 1830, cuando fue probada una manera de construir una sola nación a partir de un amplio número de provincias de vasallos que habían estado subordinadas a los gobiernos superiores de tres reales audiencias distintas (Santa Fe, Caracas y Quito). El hombre del momento fue el Libertador Simón Bolívar, y la resistencia contra su autoridad suprema la causa del fracaso de esta experiencia.

- La experiencia granadina, comprendida entre 1831 y 1857, en la que se probó la manera republicana viable, legitimada por el uti possidetis de 1809, de construir una nueva nación de ciudadanos subordinados a un estado soberano republicano. Una rebelión de jefes provinciales puso este régimen político a prueba (1840-1841), así como el golpe militar dado en 1854 por el general Melo al presidente Obando puso a prueba el poder legislativo dominado por los liberales radicales.

-La experiencia federal, comprendida entre 1858 y 1885, en la que se probó una manera inédita de integrar las antiguas provincias y un modo radical de entender la soberanía popular, debilitando el poder ejecutivo nacional para que fuese implantado un régimen municipal. A partir de 1880 las reformas constitucionales de muchos estados señalaron el agotamiento de esta experiencia, marcada por guerras civiles entre los estados y al interior de algunos de ellos.

-La experiencia de regeneración política fundada en la Carta de 1886, en la que fue resuelto el problema de la soberanía nacional y el conflicto con la Iglesia Católica. Los gobiernos de un único partido fueron probados como medio de obtener la obediencia ciudadana al régimen político centralizado, pero la guerra de los Mil Días y la separación del departamento de Panamá mostraron sus deficiencias. La experiencia del quinquenio de Reyes (1904-1909) la cerró, mostrando las limitaciones políticas del régimen de exclusión de la oposición liberal en las legislaturas y en las gobernaciones.

-La corta experiencia del republicanismo bipartidista que controló el poder ejecutivo entre 1910 y 1914, anunciada por la Administración González Valencia (1909-1910), una prueba de las bondades del bipartidismo en la conducción de los poderes públicos y en su intención de obtener la obediencia de los ciudadanos. Actor principal de esta experiencia fue la Asamblea Nacional Constituyente de 1910 que devolvió al Congreso la facultad para reunirse anualmente.

-La experiencia de la confrontación bipartidista en las legislaturas y en las administraciones, comprendida entre 1914 y 1958, marcada por el régimen de las legislaturas bipartidistas como escenario de una disputa permanente entre los dos partidos históricos alrededor de la representación política de las sociedades regionales, de las relaciones del Estado con la Iglesia Católica y de los caminos de la integración social de la nación. Incluye la clausura temporal del Congreso (1949-1950 y 1953-1957) y las experiencias de poderes ejecutivos autoritarios que reunieron Asambleas Nacionales Constituyentes para reformar por diversos procedimientos la Carta constitucional de 1886. James Henderson ha aventurado la hipótesis de que entre 1949 y 1957 colapsó el arreglo político bipartidista, haciendo posible un período de abierta violencia política que desangró el país. El plebiscito ciudadano de 1958 cerró este período con la novedad de la experiencia de la ciudadanía femenina.

-La experiencia legislativa y administrativa del Frente Nacional, comprendida entre 1958 y 1990, que incluye la experiencia de reforma constitucional de 1968 y 34 legislaturas ordinarias (L a LXXXIII) que funcionaron durante los 16 años del pacto bipartidista y en los 16 años siguientes, cuando el Congreso mantuvo una exitosa experiencia de concordia básica que contribuyó a la pacificación de los ciudadanos, excepto por la irrupción de las guerrillas.

-La experiencia legislativa y administrativa reciente, comprendida entre 1991 y 2010, iniciada con los debates dados en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y seguida por la experiencia de 19 legislaturas ordinarias (LXXXIV a CII) que produjeron un gran conjunto de disposiciones que amplió el espectro de las garantías de los derechos fundamentales de los ciudadanos, derivado de la novedosa Carta de 1991.

El documento

La experiencia del Frente Nacional fue posible por los acuerdos a los que llegaron durante los años 1956 y 1957, en Benidorm y en Sitges, los expresidentes Laureano Gómez y Alberto Lleras Camargo, en representación de los dos partidos históricos. El documento definitivo fue la Declaración de Sitges de 1957, que convino en la organización de un plebiscito nacional que permitiera reformar la Constitución para introducir el entendimiento entre los partidos liberal y conservador y garantizarlo durante 16 años con una distribución paritaria de los puestos en las corporaciones públicas, poniendo fin al sectarismo que había llevado a la Violencia.

El proyecto original de la consulta plebiscitaria que sería sometido a los ciudadanos el primer domingo del mes de diciembre de 1957 fue redactado en Sitges, y modificado ligeramente por la Junta Militar de Gobierno en su decreto del 4 de octubre de 1957, quedando con el siguiente texto:

La Constitución Política de Colombia es la expedida en 1886 con las reformas de carácter permanente introducidas hasta el acto legislativo no. 1 de 1947 inclusive, y con las siguientes modificaciones:

  1. Las mujeres tendrán los mismos derechos políticos que los varones.
  2. En las elecciones populares que se efectúen para elegir corporaciones públicas hasta el año de 1968 inclusive, los puestos correspondientes a cada circunscripción electoral se adjudicarán por mitad a los partidos tradicionales, el conservador y el liberal. Si hubiere dos o más listas de un mismo partido y los puestos a que este corresponden fuesen más de dos, se aplicará para adjudicarlos el sistema del cuociente electoral, pero teniendo en cuenta únicamente los votos emitidos por las listas de tal partido…
  3. En las corporaciones públicas a que se refiere el artículo anterior, la mayoría, para todos los efectos legales, será de los dos tercios de los votos…
  4. Los ministros del despacho serán de libre nombramiento y remoción del presidente de la república, quien, sin embargo, estará obligado a dar representación en el ministerio a los partidos políticos en la misma proporción en que están representados en las cámaras legislativas…
  5. El presidente de la república, los gobernadores, los alcaldes y, en general, todos los funcionarios que tengan facultades de nombrar y remover empleados administrativos, no podrán ejercerla sino dentro de las normas que expida el Congreso para establecer y regular las condiciones de acceso al servicio público, de ascensos por mérito y antigüedad, y de jubilación, retiro o despido.
  6. A los empleados y funcionarios públicos de la carrera administrativa les está prohibido tomar parte en las actividades de los partidos políticos y en las controversias políticas, sin perjuicio de ejercer libremente el derecho de sufragio. El quebrantamiento de esta prohibición constituye causal de mala conducta.
  7. En ningún caso la filiación política de los ciudadanos podrá determinar su nombramiento para un empleo o cargo público de la carrera administrativa, o su destitución o promoción.

11. A partir del 1º de enero de 1958 el Gobierno Nacional invertirá no menos del 10% de su presupuesto general de gastos en la educación pública.

12. La Corte Suprema de Justicia estará integrada por el número de magistrados que determine la ley y los cargos serán distribuidos entre los partidos políticos en la misma proporción en que estén representados en las cámaras legislativas.

En 1969, cuando ya había terminado la vigencia de la alternación bipartidista, los dos partidos políticos que habían venido gobernando conjuntamente se pusieron de acuerdo para prolongar en cuatro años más el pacto de convivencia y contra los vicios del sectarismo y la violencia. Los acuerdos de la Casa de Moneda fueron los siguientes:

ACUERDOS DE LA CASA DE MONEDA

Las Directivas Nacionales de los partidos reunidas con los Ex Presidentes MARIANO OSPINA PÉREZ Y JULIO CESAR TURBAY AYALA y el Senador ALVARO GÓMEZ HURTADO, para convenir el programa de la próxima administración ejecutiva y las reglas para el escogimiento y proclamación del candidato de la constitución del Frente Nacional para el período presidencial de 1970 a 1974, llegaron por unanimidad a los siguientes acuerdos:

“El próximo Presidente de la República será conservador, pero como lo ordena la Constitución Nacional. Ejercerá el poder a nombre de los dos partidos, que, colocados en pie de igualdad, dentro de un amplio y permanente acuerdo, tendrán la responsabilidad conjunta del gobierno.

El Presidente elegido por la coalición bipartidaria, además de las obligaciones provenientes de la Constitución y leyes de la República, deberá ser fiel ejecutor del programa de gobierno y leal intérprete de los compromisos políticos adquiridos en el acuerdo de la Casa de Moneda, una vez ratificado- como lo recomendamos por la convenciones de los partidos.

El entendimiento para la proclamación del candidato de la coalición del Frente Nacional se hará de partido a partido, a través de las directivas legitimas, de los voceros autorizados y de las convenciones oficiales de ambas colectividades, y se llagará a él mediante la siguiente tramitación.

  1. El partido conservador, en su condición de partido alternante, por intermedio de su convención estatutaria, convocada para el cinco de Noviembre, ejercerá el derecho de iniciativa en la presentación de candidato.
  2. El partido liberal por intermedio de su Convención estudiará con plena autonomía dicha propuesta. La Convención Liberal elegirá, por la mayoría absoluta de sus miembros, a quien haya de recibir posteriormente el apoyo de los partidos, y lo comunicará a la Convención Conservadora.
  3. Las dos convenciones, la liberal y la conservadora, celebrarán el día ocho de Noviembre una sesión conjunta para protocolizar su acuerdo, y en la que, previa aceptación por parte del candidato del programa de gobierno y de los compromisos políticos, se hará su solemne proclamación para el último período de la alternación en la Presidencia de la República.

(Firmados)

MARIANO OSPINA PÉREZ JULIO CESAR TURBAY AYALA

ÁLVARO GÓMEZ HURTADO

Los dos presidentes de las dos direcciones nacionales de los dos partidos:

AUGUSTO ESPINOSA VALDERRAMA y EVARISTO SOURDIS

El personaje

El personaje del Frente Nacional fue el gran estadista Alberto Lleras Camargo, quien viajó dos veces en 1956 y 1957 a España para entrevistarse con Laureano Gómez en Benidorm y en Sietches, y quien redactó el proyecto original de plebiscito. Nacido en Bogotá el 3 de julio de 1906, su trayectoria vital terminó en la misma ciudad el 4 de enero de 1990. Fue dos veces presidente de Colombia: la primera, entre 1945 y 1946, para concluir la segunda administración de Alfonso López Pumarejo; la segunda, como jefe de la primera administración del Frente Nacional, 1958-1962, a propuesta del jefe conservador Laureano Gómez. Miembro de la generación de los Nuevos.

Conclusión

Colombia es desde hace dos siglos una nación de ciudadanos. Contar su historia es recorrer las experiencias que históricamente la han marcado, y hoy hemos respondido que fueron nueve las grandes experiencias que marcan nuestra vida. Hemos ejemplificado con la experiencia del Frente Nacional, que podemos datar desde el plebiscito de diciembre de 1957 hasta el final de la administración Pastrana Borrero, cuando ya había completado su misión, que era la de pacificar un país desgarrado por la violencia bipartidista que había forzado un gobierno de las fuerzas armadas, bajo el teniente coronel Gustavo Rojas Pinilla.

Música:

  1. Despedida, de Joropos al Libertador.
  2. Las del Pantano de Vargas, de Joropos al Libertador.
  3. Discurso de Alberto Lleras Camargo en el funeral del expresidente Eduardo Santos, 28 de marzo de 1974.
Ex libris de Armando Martínez Garnica: las tres plumas del Príncipe de Gales sobre una corona, con el lema «Ich Dien» y su nombre manuscrito.
Guión radial emitido por UIS Stereo. Del archivo personal de Armando Martínez Garnica.