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18 Colombia en biografía
UIS Stereo

Las experiencias legislativas de la nación colombiana

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La pregunta de hoy

En el vocabulario político de nuestro estado nacional se usaron durante el siglo XIX tres palabras para designar las funciones básicas en que fue dividido el poder soberano único de la República, conforme al ideario liberal. Esas palabras fueron: Administración, Legislatura y Magistratura. Correspondían, respectivamente, a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Los manuales de historia generalmente versan sobre las administraciones del poder ejecutivo, dado el fuerte peso del sistema presidencialista en la historia nacional colombiana. Por ello la pregunta de hoy es: ¿Cuál es la historia básica de la experiencia de las legislaturas colombianas?

Mi respuesta, marcada por un orgullo nacional, es la siguiente:

La experiencia nacional colombiana es un brillante ejemplo de sucesión regular y ordenado de las experiencias legislaturas a lo largo de sus ya casi 200 años de existencia. En ese curso casi ininterrumpido podemos distinguir cuatro grandes épocas legislativas, a saber:

-PRIMERA ÉPOCA: La experiencia legislativa “gran”colombiana, comprendida entre 1821 y 1830, en la que las legislaturas reunieron a los representantes de los ciudadanos que una década anterior habían sido vasallos de la Monarquía de los Borbones en las jurisdicciones del Virreinato de Santa Fe y de la Capitanía General de Venezuela. Divididos en diez departamentos político-administrativos y en 32 provincias, la cámara del Senado debía reunir a 40 senadores y la de la Cámara de Representantes a 94 personas, correspondientes a una población calculada en 2.710.496 almas. Esta época incluye tres experiencias constituyentes (1821, 1828 y 1830) y cinco experiencias legislativas ordinarias (1823 a 1827).

-SEGUNDA ÉPOCA: La experiencia legislativa neogranadina, comprendida entre 1831 y 1860, en la que las legislaturas reunieron a los representantes de los ciudadanos que vivían en el territorio que hasta 1809 había estado bajo la jurisdicción de la real audiencia del Nuevo Reino de Granada. Los representantes de los ciudadanos de 19 provincias tuvieron una época legislativa que incluye cuatro experiencias constituyentes (1832, 1843, 1853, 1858) y 28 legislaturas constitucionales. Partiendo de la Ley fundamental (17 de noviembre de 1831) que puso en marcha la experiencia de unión de los pueblos de la Nueva Granada, hay que examinar las tensiones constitucionales experimentadas en tres cartas constitucionales y el desarrollo legislativo neogranadino bajo la influencia de dos generaciones: la de los ministeriales y la de los jóvenes de la generación del 7 de Marzo.

-TERCERA ÉPOCA: La experiencia legislativa federal de los Estados Unidos de Colombia, comprendida entre 1863 y 1884, en la que los legisladores tuvieron a su alcance dos clases de experiencias: la inédita de 21 legislaturas constitucionales correspondientes a la unión de nueve estados soberanos, y la experiencia paralela de las asambleas legislativas de esos nueve estados soberanos que integraron la Unión Colombiana. En estos dos escenarios de esta “época de oro de los legisladores” se obtuvieron experiencias constituyentes y constitucionales. Se trata de la rica y variada experiencia liberal de la generación madura del 7 de marzo, escindida en los dos grupos rivales de gólgotas e independientes, y de la generación de 1870. Las tensiones entre los estados soberanos y la Unión Colombiana encontraron en esta experiencia una época inédita y muy rica en experimentos políticos, hasta que llegó el momento de dar paso a la experiencia que fue percibida con el concepto de Regeneración.

-CUARTA ÉPOCA: La experiencia legislativa de la República de Colombia, comprendida entre 1886 y 2013. Por su larga extensión temporal, pueden reconocerse en esta época cuatro períodos distintos, cada uno correspondiente a una experiencia singular. Esos períodos experienciales son los siguientes:

-Primer período: La experiencia legislativa de la Regeneración administrativa, comprendida entre 1886 y 1909, que incluye la gran experiencia constitucional de 1886 y ocho legislaturas ordinarias (I a VIII), así como los cinco años de funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente y Legislativa que produjo muchos actos legislativos, durante el tiempo de la Administración Reyes, para reformar la Carta de 1886. Fue un período de especial desequilibrio del poder legislativo respecto del ejecutivo, marcado por el monopolio de un único partido político en las legislaturas, la intransigencia diocesana contra el ideario liberal, la Guerra de los Mil Días y la separación del Departamento de Panamá. Es el período oscuro del Congreso, reunido sólo cada dos años, subordinado a un fuerte poder ejecutivo. La Legislatura de 1903, enfrentada al presidente Marroquín, es responsable de la decisión política sobre el Tratado Herrán-Hay que contribuyó a provocar la separación de Panamá.

-Segundo período: La experiencia legislativa de la confrontación bipartidista, comprendido entre 1910 y 1957, que se inicia con la experiencia de la Asamblea Nacional Constituyente de 1910 que devolvió al Congreso la facultad para reunirse anualmente, incluye la de las reformas constitucionales de 1936 y se extiende por 41 legislaturas ordinarias de corte bipartidista (IX a XLIX), marcadas por la disputa permanente entre los dos partidos históricos alrededor de la representación política de las sociedades regionales, de las relaciones del Estado con la Iglesia Católica y de los caminos de la integración social de la nación. Incluye la clausura temporal del Congreso (1949-1950 y 1953-1957) y las experiencias de poderes ejecutivos autoritarios que reunieron Asambleas Nacionales Constituyentes para reformar por diversos procedimientos la Carta constitucional de 1886. James Henderson concluyó, en su análisis de la Administración de Laureano Gómez, que entre 1949 y 1957 colapsó el arreglo político bipartidista, haciendo posible un período de abierta violencia política que desangró el país. El plebiscito ciudadano de 1958 cerró este período con la novedad de la experiencia de la ciudadanía femenina.

-Tercer período: La experiencia legislativa del Frente Nacional, comprendido entre 1958 y 1990, que incluye la experiencia de reforma constitucional de 1968 y 34 legislaturas ordinarias (L a LXXXIII) que funcionaron durante los 16 años del pacto bipartidista y de los 16 años siguientes, en los que el Congreso mantuvo la experiencia de concordia básica de este período.

-Cuarto período: La experiencia legislativa reciente, comprendido entre 1991 y 2010, iniciado con los debates dados en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y seguido por la experiencia de 22 legislaturas ordinarias (LXXXIV a CV) hasta el año 2013 que produjo un gran conjunto de disposiciones que amplió el espectro de las garantías de los derechos fundamentales de los ciudadanos, derivado de la novedosa Carta de 1991.

El documento

Francisco Soto: Memorias para la historia de la Legislatura de Colombia en 1827.

“La Legislatura de 1827 pudo haber salvado la Constitución de 1821, o a lo menos la libertad de los colombianos, si hubiera tenido la dignidad y firmeza que correspondía a tan respetable cuerpo. Pero sus miembros, en una gran parte, solo pertenecían a la causa de la Independencia desde 1821; otros eran muy ignorantes o tímidos; y otros, en fin, estaban iniciados o eran cómplices en el proyecto de la usurpación. Desgraciadamente hemos visto que las elecciones de Senadores y Representantes, lejos de ir recayendo en personas más dignas, han ido empeorando en cada época. Los miembros del congreso constituyente de la Villa del Rosario de Cúcuta eran, generalmente hablando, más ilustrados y patriotas que los del primer congreso constitucional de 1823; y éstos, sin embargo, eran superiores infinitamente a los de la legislatura de 1827; y es la razón porque en 1820 no hubo manejos ni intrigas para las elecciones. Las hubo en 1822 para la de los Representantes; y en 1825 se descubrió la más infatigable actividad para llenar con ciertas personas la Cámara de Senadores y la de Diputados.

En la experiencia legislativa de Colombia se produjo un trastorno grande en la significación de las palabras más usuales. Constitucional es el epíteto con que el partido bolivista intenta consagrar al odio de las tropas a quien se ha resistido a firmar actas, hacer tumultos, etc.; de manera que en su concepto es una denominación degradante y envilecida. En Caracas también se llamaba santanderista al amigo de la Constitución y de las leyes. Orden expresa el quebrantamiento de las leyes; voluntad general se llama al voto de los soldados; soberanía del pueblo es la reunión de algunos vecinos o militares proclamando dictadura; amor a la patria es adulación al general Bolívar, y males de Colombia son el orden regular que había cuando reinaba el imperio de las leyes.

El personaje

Nació en San José de Cúcuta en 1789 y estudió derecho en Mérida y en Bogotá. Cuando estalló la revolución fue secretario de la Junta Patriótica que se estableció en Pamplona el 31 de julio de 1810. El Libertador lo nombró gobernador de la provincia de Pamplona en 1819 y como diputado de esta provincia acudió al Congreso constituyente de Colombia. Fue legislador de Colombia entre 1823 y 1827, y también estuvo presente en la gran convención de Ocaña y en el congreso constituyente de la Nueva Granada en 1832. El presidente Santander lo hizo su secretario de Hacienda entre 1832 y 1837, tras lo cual regresó a las legislaturas granadinas. Falleció súbitamente en la hacienda de Tilatá, jurisdicción de Chocontá, el 1º de febrero de 1846, cuando marchaba de Pamplona a Bogotá para asistir a la Legislatura de ese año. Su hijo Foción Soto se convirtió en una de las figuras importantes del liberalismo colombiano.

Epílogo

¿Por qué es importante conocer la historia de las legislaturas colombianas de los dos siglos anteriores?

Por varias razones: la primera, porque el 30 de agosto del año 2021 se estará conmemorando el bicentenario de la creación constitucional de la República de Colombia en la Villa del Rosario de Cúcuta, y entonces toda la opinión ilustrada querrá saber más sobre el origen constitucional del Estado republicano y sobre el inicio del largo proceso de construcción de la Nación colombiana. La segunda, porque el desprestigio social del Congreso colombiano de nuestros días, en tanto institución fundamental del sistema representativo, puede revertirse si es alimentado por una historia de la gesta legislativa de diez generaciones de legisladores republicanos que hicieron de sus distintas experiencias una Colombia de leyes. La tercera, porque la historiografía política colombiana ha estado extraviada en el estudio de los escenarios marginales o de las vidas selectas de un pequeño grupo de estadistas, pero no se ha instalado en el corazón mismo de la política moderna, que son las cámaras legislativas.

Una historia de cada una de esas legislaturas anuales debería atender a los siguientes temas básicos:

  1. Los sistemas electorales que garantizaban la legitimidad de quienes llegaban de todo el país a Bogotá con las credenciales de representantes de la Nación o de los estados.
  2. Las condiciones sociales de los congresistas que hacían posible su elección y su permanencia en la capital.
  3. Los reglamentos propios de la actuación de los legisladores en sus respectivas cámaras legislativas para cumplir las tareas dispuestos por la constitución vigente.
  4. La agenda de cada legislatura, es decir, las tareas permanentes y circunstanciales que ocuparon su energía durante el período de sesiones ordinarias o extraordinarias. José Manuel Restrepo y Gustavo Arboleda fueron los primeros historiadores que de modo continuo se ocuparon de la singularidad de la agenda de cada una de las legislaturas anuales.
  5. Los nombres de todos los legisladores de cada una de las legislaturas y su adscripción a los partidos de opinión o a las bancadas partidistas organizadas después de 1849.

Música: Dos Redovas publicadas en El Granadino- Harold Martina

  1. Daniel Figueroa- La Aurora
  2. Juan Carlos Osorio- Mimí Ramírez
  3. María del Carmen Cordovez-Valse
Ex libris de Armando Martínez Garnica: las tres plumas del Príncipe de Gales sobre una corona, con el lema «Ich Dien» y su nombre manuscrito.
Guión radial emitido por UIS Stereo. Del archivo personal de Armando Martínez Garnica.