Rentas y gastos de Cartagena en 1810
Armando Martínez Garnica
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Adolfo:
Para agradecerle el envío de la entrega novena de los Cuadernos de Historia económica y empresarial, útil también para los historiadores de la independencia colombiana, me complace regalarle la siguiente información que complementa su concienzudo estudio sobre las cartas-cuentas de la Real Caja de Cartagena:
1. Un cálculo[1] de los gastos e ingresos anuales de la plaza de Cartagena en 1810 fue publicado en la Gaceta Real de Cartagena de Indias correspondiente al sábado 14 de septiembre de 1816, como última parte del balance que alguien realizó después de la caída de la plaza con el propósito de analizar "nuestros males" y el "cuadro horroso de nuestros padecimientos". Según este cálculo, en el año de 1810 los gastos de la plaza ascendían a unos 890.000 pesos, distribuidos como sigue:
- Sueldos y gastos civiles........................60.000
- Sueldos y prestaciones militares.........300.000
- Gastos de fortificación...........................50.000
- Gastos de artillería................................10.000
- Guardacostas......................................300.000
- Pensiones sobre diversos ramos..........10.000
- Hospital militar.......................................20.000
- Gastos ordinarios de la plaza................10.000
- Remisión para Panamá.......................130.000
Los ingresos promedios de Cartagena en 1810, calculados según el quinquenio anterior, ascendían a 510 pesos, provenientes de las siguientes fuentes:
- Renta de las aduanas.......................................130.000
- Rentas de tabacos............................................110.000
- Rentas de aguardientes y naipes.....................100.000
- Sobrantes de la Caja de Mompós......................50.000
- Todas las pequeñas rentas...............................100.000
- Descuentos de montepío, inválidos y otros........20.000
El déficit fiscal de aproximadamente 380.000 pesos anuales (42,6% del presupuesto de gastos) se cubría con el situado fijo enviado por la Real Caja de Quito (250.000 pesos anuales en promedio), que según tu dato más exacto apenas llegó este año a 212.500 pesos, y con el situado variable que enviaba la Real Caja de Santafé para completar los gastos. El tamaño del situado respecto del total de los ingresos de la Real Caja de Cartagena fue más bajo que el promedio que has calculado para el período 1751-1810, que ascendió al 49.6% de los recaudos totales, según este cálculo.
2. Los efectos de la suspensión de los situados por la independencia de Cartagena y de Santafé fueron evaluados en ese cálculo: el recaudo de las aduanas cayó por la suspensión de las entradas de barcos mercantes españoles, y los sobrantes de la Caja de Mompós fueron apropiados por su cabildo para sus propios gastos militares. Sólo los estancos de tabacos y aguardientes suministraron efectivo en los primeros años de la independencia, pero pronto se agotaron sus reservas. El funcionamiento de la plaza de Cartagena dependía de la unidad política del Nuevo Reino bajo la autoridad del rey, de tal suerte que "a la menor novedad política que se hiciese en este sistema" haría de Cartagena "la primera víctima, porque entonces cesarían precisamente los subsidios arreglados que recibía, pues cada provincia los reservaba para sí". La revolución de los quiteños en 1809 le mostró a los cartageneros esta dependencia, pues el gobierno de la provincia de Popayán se apoderó del situado enviado, a su paso por esta ciudad, "a pretexto de levantar tropas y defenderse de los quiteños", y nunca pudo llegar a Cartagena, "a pesar de las repetidas órdenes que se dieron por el Virreinato para su reintegro y remisión". En esa ocasión los cartageneros habían tenido que echar mano hasta del depósito de consolidación, pese a la prohibición que existía. Los miembros de la Junta Suprema de Cartagena, "hechos economistas de repente", experimentaron varias medidas de hacienda para cubrir el déficit que formó la suspensión de la llegada de los situados. Con un solo decreto eliminaron los ramos de tributos, sisas, bulas y una parte de las alcabalas. Reformaron el reglamento de las aduanas y emitieron papel moneda. Al suprimir el apostadero naval eliminaron la matrícula, privilegios y fueros que le eran anexos, con lo cual se libró la pesca y la explotación de las maderas. Con todo ello cayeron drásticamente los ingresos fiscales, y el papel moneda rápidamente se desacreditó. Pasaron entonces a crear nuevos impuestos: 8% de los alquileres de casas, medio real por campesino, empréstitos forzosos, donativos forzosos, confiscación de bienes de exiliados. Todos estos experimentos fiscales de la primera república en Cartagena, aunque provocaron el escándalo de los reconquistadores españoles, fueron parte del legado de la "patria boba" al experimento colombiano: puede que no sea un azar que José María del Castillo y Rada, el primer gran hacendista de la Administración Santander (1821-1827), haya sido un cartagenero.
3. La cita 23 de tu trabajo (p. 19) es una indicación útil para el examen de las pugnas políticas que se dieron en la Junta Suprema provincial de Cartagena. Mencionas a Tomás de Andrés Torres, presidente de la Suprema Junta de Cartagena, expresándole a su homólogo de la Junta de Santafé su preocupación por la suspensión del envío de los situados de las Cajas de esa ciudad y de la de Mompós. También mencionas a García de Toledo cuando expresó su preocupación por la declaratoria de independencia absoluta del 11 de noviembre de 1811. Quiero llamar tu atención sobre la estrecha relación que tuvo en Cartagena el situado con la presión para la declaratoria de esa independencia absoluta: García de Toledo representa a quienes, responsablemente, sabían que esa declaración acabaría para siempre con los situados de todas las reales cajas, y por ello aconsejaban esperar y coquetear con las Cortes de Cádiz, pues la unidad del imperio era lo único que sostenía el flujo de situados entre las reales cajas. Por el otro lado, los Gutiérrez de Piñeres y el mulataje de Getsemaní que tanto ama nuestro amigo Alfonso presionaban por el cumplimiento inmediato del proyecto emancipador, sin reparar en los 700.000 pesos anuales que se necesitaban para sostener esta plaza contra lo que pudiera venir del mar. La política fiscal de los "exaltados" (para darles un nombre) fue un fracaso rotundo, como señala el articulista de la Gaceta Real en tiempos de la reconquista, alguien que representa a los silenciosos cartageneros que sufrieron en silencio las locuras de aquellos y de la "cargada" de venezolanos y extranjeros que llegó a comer y a pedir armas, esperando un retorno a las filas del Imperio para restaurar la grandeza de la ciudad. Pero el triunfo militar del libertador venezolano de marras sepultó esta esperanza, con las consecuencias que ya sabemos para la pobre Cartagena.
4. Tu conclusión de la p. 20 ("el situado fue el principal motor de la economía cartagenera durante el medio siglo anterior a la independencia, sino que también lo fue para toda la Costa Caribe del virreinato de la Nueva Granada") es demasiado contundente. No tengo contexto de datos suficientes para examinarla críticamente y por ello debo dejarla pasar. Pero me parece una afirmación sospechosa. Es cierto que 400.000 pesos anuales llegando en efectivo de otras partes a la Real Caja de Cartagena para convertirse en salarios, y éstos en compras de comidas, ropas y ron, tienen un impacto económico significativo. Los comerciantes de harina de trigo que vivían en Bucaramanga soñaron con ese mercado, y hacia allá enviaron sus mulas cargadas cada semana. Pero, ¿cómo puede medirse que esos 400.000 pesos hayan sido el "principal motor" de la economía del costa caribe?
Un saludo,
Armando
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[1] El cálculo de los gastos e ingresos de Cartagena en 1810 fue reconstruido en 1816 por las nuevas autoridades puestas en Cartagena por el Ejército Expedicionario de Murillo. Cfr. Quadro revolucionario y estado actual de la provincia de Cartagena. En: Gaceta Real de Cartagena de Indias, 6 (14 septiembre 1816).