La expresión patria boba
Armando Martínez Garnica
290 palabras · unos 1 minutos de lectura
El coronel santafereño Antonio Morales la usó en 1821 contra el gobierno republicano de Guayaquil:
Este gobierno se compone de don Camilo Torres, don Jorge Tadeo Lozano y don Manuel Benito Castro. A nadie quieren castigar y con este motivo el partido de los godos aquí es preponderante, aunque pendejo. A mí no me han amolado cien veces porque no les ha dado la gana. Aquí se hace una sublevación y después al jefe de ella lo hacen teniente coronel; en fin, mi general, después de las quinientos mil vainas del Apure, he venido a dar en una patria boba, bobísima; calcule usted como estará mi alma.[1]
Dos años después, el general Antonio Nariño usó el término en su “Tercera Corrida” de Los toros de Fucha (1823) contra el redactor del periódico El Patriota, quien seguramente también lo usaba:
En cuanto a balazos de San Victorino y Ventaquemada, y las viudas, huérfanos, y qué sé yo qué más, que se vieron en la patria boba, con que usted me favorece... ¿Y por qué tanta cólera, señor predicador de moderación, contra un general de antaño, contra un general de la patria boba, contra un general casi olvidado...[2].
La expresión era un invento de los jóvenes abogados santafereños que al transitar a la carrera militar y engrosar las filas del triunfante ejército libertador la usaban como arma arrojadiza contra la generación de las primeras repúblicas, para justificar los excesos del primer gobierno militar de la república en formación (1819-1821).
Carta del coronel Antonio Morales al vicepresidente Santander. Guayaquil, 7 de noviembre de 1821, en Cortázar, Correspondencia dirigida al general Santander, 1966, VIII, 254. ↑
Tercera Corrida de Los Toros de Fucha, abril de 1823. En: Archivo Nariño, 1990, VI, p. 258. ↑