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Artículo

El gobierno autónomo de la provincia de Casanare

Armando Martínez Garnica

12.325 palabras · unos 62 minutos de lectura

1817-1819

Armando Martínez Garnica

1817

Fray Ignacio Mariño, Antonio Arredondo y Agustín E. Rodríguez llegaron el 17 de diciembre de 1817 a Santo Tomás de Angostura, comisionados por el comandante general de las tropas del Casanare, coronel Ramón Nonato Pérez, para sostener una entrevista con el jefe supremo de Venezuela, Simón Bolívar. Le dijeron que esta provincia se había liberado del dominio español por sus propios esfuerzos y la cooperación de sus pueblos, proceso en el que había participado directamente fray Ignacio Mariño. Pero acaeció que el general del ejército del Apure, José Antonio Páez, a cuyas tropas se habían unido las granadinas del Casanare desde enero de este año, cuando pidieron protección ante la persecución de un gran cuerpo de tropas españolas, resultó mandando en el Casanare como si fuese el jefe absoluto de Venezuela. Desconociendo la voz de los notables del Casanare, cambió el gobierno del Casanare, legítimamente electo, destituyendo al teniente coronel Juan Nepomuceno Moreno y reemplazándolo con el teniente coronel Miguel Vásquez.

El ejército de Apure no había dado ningún auxilio al ejército del Casanare, ni siquiera caballos, con lo cual tenía la mayoría de sus cerca de 2.000 hombres a pie. Por ello le pedían el auxilio de por lo menos 1.500 caballos y restablecer en el Casanare los asuntos políticos y militares al estado que tenían antes de la caída de las primeras repúblicas. La injusticia de la conducta del general Páez llegó al extremo cuando le pidió al coronel Pérez que entregara su mando al coronel Guerrero, segundo jefe del ejército del Apure. Fue entonces cuando los hombres del Casanare concluyeron que no podían seguir obedeciendo al general Páez, ni permitir que el coronel Pérez fuese destituido de su mando. La demanda era clara: la provincia de Casanare debería que dar independiente del jefe del ejército de Apure, y el coronel Ramón Nonato Pérez debía seguir en la comandancia del ejército del Casanare. El Casanare solo reconocía la autoridad del general Bolívar, para efecto de su propia conservación, pues solo este podía darle recursos para defenderse. Y le recordaron que “Casanare pertenece a la Nueva Granada”. En resumen, sus demandas fueron cuatro:

1. Casanare solo obedecería al general Bolívar, pero debía ser independiente del ejército del Apure.

2. Casanare requería auxilios de caballos y armas para defenderse y conservarse hasta que se abriera la campaña sobre la Nueva Granada.

3. El coronel Ramón Nonato Pérez debía seguir al frente de la comandancia general del ejército del Casanare.

4. El teniente coronel Juan Nepomuceno Moreno debía ser restablecido en el gobierno de la provincia del Casanare.

Desde Calabozo, el 23 de febrero de 1818 el general Bolívar le dio respuesta al coronel Ramón Nonato Pérez sobre las cuatro demandas de la comisión que le había enviado.

1. Le agradeció su desprendimiento e interés por el bien general al reconocer su autoridad suprema y sus deseos de unir a Venezuela con la Nueva Granada.

2. La independencia de Casanare respecto de Barinas era de tanta justicia que no era necesaria siquiera una declaración. Al igual que las demás Provincias Unidas de Venezuela, Casanare gozaba de los mismos derechos y privilegios, su administración interior, en lo civil y político, dependía de su gobernador independiente, y en lo militar solo debía someterse provisionalmente a la organización circunstancial. No tenía que sentirse ofendida porque tenía que obedecer al comandante general del occidente de Venezuela, como lo hacían Mérida, Trujillo y Barinas. Una vez que cambiaran las circunstancias, se establecería otro régimen militar, si el presente no estuviese conforme a la voluntad e intereses generales.

3. Con el coronel Mariño le envió 100 fusiles, y entre 3.000 o 4.000 cartuchos, hierro para lanzas, tomándolos del parque de San Juan de Payara, encargándole que en el futuro habría auxilios más poderosos.

1818

18 de junio: El coronel efectivo de infantería al servicio de la Nueva Granada, Francisco de Paula Santander, es admitido por Bolívar en el ejército de Venezuela con el mismo rango, con antigüedad de 31 de mayo de 1814, según el despacho del grado de coronel efectivo de infantería que le libró el gobierno de la Nueva Granada.

22 de junio: El coronel Santander escribe una carta al general José Antonio Paéz para aclarar lo dicho en una carta que había enviado a Vicente Uribe, que le interceptó y que calificó propia de un “hombre criminal”. Le dijo que Casanare había pertenecido a la Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, con sus leyes y sus funcionarios. Aunque había tenido que ponerse bajo la protección de Barinas, eso no le daba al general Páez derecho cambiar sus autoridades propias ni a anexarla a Venezuela.

16 de julio: El general Bolívar le concede al coronel Santander la membresía en la Orden de los Libertadores, autorizándolo a usar la venera mientras recibe la estrella.

12 de agosto: El general Bolívar asciende al coronel Santander al grado de general de brigada de los ejércitos de Venezuela, destinado a la provincia del Casanare.

15 de agosto: Proclama del general Bolívar, capitán general de los ejércitos de Venezuela y la Nueva Granada, a los granadinos. Los ejércitos de Venezuela marchaban a una campaña sobre la Nueva Granada, contando con un cuerpo de vanguardia y un cuerpo de retaguardia. Había llegado la hora de unir los esfuerzos de los granadinos a los de los venezolanos.

17 de agosto: El general Bolívar comunica al coronel Juan Galea, comandante general del Casanare, que envía al general Santander con un parque de armas y municiones para comandar la liberación de la Nueva Granada. En consecuencia, la división del Casanare quedaba bajo las órdenes del general Santander, y todas las autoridades del Casanare debía obedecerlo.

19 de agosto: El general Bolívar comunica al general Páez su plan de campaña sobre la Nueva Granada, pues era el momento político para hacerlo: las armas de Buenos Aires y Chile habían ocupado Lima, El Callao y Guayaquil; la provincia de Popayán había sido invadida, las tropas granadinas estaban disgustadas con Juan Sámano, se habían formado guerrillas de patriotas en las provincias de la Nueva Granada.

21 de agosto: Instrucciones del general Carlos Soublette, jefe del Estado Mayor del Ejército de Venezuela, al general Santander, para el mando del ejército de Casanare:

1. Levantar y disciplinar cuerpos de infantería, dotándolo con el armamento que se le confía: 1.000 fusiles, 200 ahujetas, 30 quintales de pólvora, 40 quintales de plomo, 20.000 piedras de chispa, una pequeña armería, 300 cartucheras.

2. Aumentar los cuerpos de caballería.

3. Defender la provincia del Casanare y aprovechar cualquier ocasión favorable para invadir la Nueva Granada.

4. Restablecer en Casanare la disciplina necesaria para el acierto en las operaciones en la guerra.

5. Mantener una comunicación frecuente con el Estado Mayor General.

25 de agosto: Simón Bolívar le confiere al general Santander el mando en jefe de la Vanguardia del Ejército Libertador de la Nueva Granada.

26 de agosto: Sale al río Orinoco Santander con su cargamento de armas y municiones en tres buques. Dos días después lo seguirían, en otro buque y con la segunda remesa de armamento, los coroneles Antonio Obando, Juan Jacinto Lara y el comandante Antonio Morales Pontón (quien llevó la convocatoria para que el Casanare organizara los comicios para la elección de los diputados ante el Congreso de Venezuela).

15 de septiembre: En el cantón de Curimina, la oficialidad del departamento del Centro de Casanare acordó por unanimidad reponer en el mando gubernamental al coronel Juan Nepomuceno Moreno. Firmaron el acta el comandante Santiago Béjar, los capitanes Mauricio Béjar y Félix José Rangel, 5 tenientes y 8 alféreces.

29 de septiembre: En la parroquia de Taguana, la oficialidad del departamento de Santiago en el cantón de Quebradaseca acordó reconocer como legítimo gobernador y capitán general al coronel Juan Nepomuceno Moreno, desconociendo el mando del comandante Juan Galea y del gobernador Miguel Vásquez. Firmaron el acta 15 oficiales granadinos.

3 de octubre: Desde Caicara, el general Santander escribe al general Páez para informarle que es comandante de la Vanguardia del Ejército Libertador de la Nueva Granada, encargado de levantarlo y organizarlo. Lleva consigo armamento y material de guerra suficiente para el efecto, así como las órdenes superiores para que todas las autoridades del Casanare se pongan a su disposición.

3 de octubre: Desde Tame, el coronel Juan Galea le informa al teniente coronel Juan Nepomuceno Moreno que puede contar con el mando de sus fuerzas, y le pide pasaporte para el Bajo Apure.

8 de octubre: Desde Tame, el teniente coronel Manuel Ortega le informa al coronel Juan Nepomuceno Moreno que las fuerzas del cantón de Cordero estás listas para obedecer su mando.

12 de octubre: Desde Achaguas, el general Páez le ordena al general Santander detenerse en el sitio de Caribena, en el Orinoco, hasta segunda orden.

20 de octubre: Desde Caribena, en el Orinoco, el general Santander escribe al general Páez que espera sus instrucciones para una franca conferencia, o para continuar su marcha, pues necesita el cuerpo de casanareños que están bajo sus órdenes.

23 de octubre: Desde Caribena en el Orinoco, el general Santander le escribe a Bolívar para informarle sobre los movimientos de Briceño, Juan Nepomuceno Moreno, Fortoul, Guerrero y Juan Galea, urgiéndole sobre su presencia en Casanare para poner orden militar.

26 de octubre: Desde La Trinidad, el gobernador y comandante general de la provincia del Casanare, Juan Nepomuceno Moreno, le informa al general Bolívar que se vio precisado a tomar las riendas tanto del gobierno como de la comandancia general, ante la evidencia de que los coroneles Vásquez y Galea no tomaron ninguna providencia para defender la provincia.

1° de noviembre: Desde su cuartel general de Achaguas, el general Páez dicta una proclama para despedirse de los casanareños, pues el nuevo jefe militar iba en camino

5 de noviembre: Dejando atrás el río Orinoco, la expedición sube el río Meta. Desde el pueblo del Meta, Santander le informa a Bolívar que encontró allí a un oficial del general Páez y un escuadrón de su guardia para detenerlo, “por convenir al mejor servicio de la República, hasta obtener una resolución de Bolívar. Ya le había escrito a Páez para insistirle en su comisión y en los perjuicios de su demora. Desde el 30 de octubre anterior ya el general Páez había dictado el oficio que autorizaba al general Santander para seguir hacia el Casanare, advirtiéndole que tuviera mucho cuidado para que el armamento que llevaba no fuera a caer en manos del enemigo. Se sentía aliviado de que le quitaran de encima el peso del Casanare, porque su gente estaba “endemoniada y hierve en convulsiones”.

9 de noviembre: Desde el sitio de Buenavista, en el río Meta, Santander le informa a Bolívar que se encontró en este sitio con el coronel Vargas, comisionado por el coronel Juan Nepomuceno Moreno para informar sobre los últimos acontecimientos acaecidos en el Casanare. Como ya no tenía objeto esa comisión, se incorporó a su comitiva.

Mando del Meta y el Casanare

27 de noviembre: Llegada de Santander al cuartel general de Guanapalo, junto al río Meta, donde tomó posesión del cargo de jefe militar principal del Casanare.

28 de noviembre, en la noche: En el cuartel general de Guanapalo se entrevistó con el general Juan Nepomuceno Moreno, quien le informó sobre el estado militar del Casanare. Lamentó no contar con un mapa de la provincia para poder formarse una idea de la posición de las tropas en el terreno. Pero hizo un croquis borrador, que le anexó. Según los informes de Moreno, se contaba con 800 hombres de caballería mal armados en todo el territorio libre de Casanare y Llanos de San Martín, más 130 infantes armados situado en La Laguna, “como lugar de sanidad”. La mayor parte de la caballería estaba dispersa en partidas de guerrilla. Solo disponían de carne para su subsistencia. Los caballos no pasaban de 1.000. Los españoles contaban con una línea que se extendía de Medina a Miraflores, Paya y Chita, con 1.100 hombres de infantería del Regimiento del Rey, más 300 infantes en Puebloviejo (cerca a Sogamoso) y 500 caballeros. Hacen excursiones por el pie de la serranía y lograron sorprender un destacamento de Antonio Arredondo en La Fragua, quien subsistía en Zapatosa. Moreno ya había decretado un alistamiento general y comisionado oficiales para hacerlo. Había mandado reunir las caballerías y despachado oficiales para instruir cuerpos de infantería en el cantón de Tame y en Támara.

29 de noviembre: En el cuartel general de Guanapalo, el general Santander despacha sus primeros cinco órdenes:

1. Sostiene al general Juan Nepomuceno Moreno en el cargo de gobernador político de la provincia del Casanare, con la reserva de que podría ampliarle sus facultades militares cuando se ausentara el general Santander. Como quería seguir en el mando de su cuerpo de caballería, le nombró adjunto al doctor Manuel Baños como teniente de gobernador.

2. Solicita al general Moreno un informe detallado sobre el estado de la provincia del Casanare: estado de las fuerzas reunidas en cada una de las armas, posición de esas tropas y oficiales que las mandan, cálculo de las fuerzas del enemigo y sus armas, estado del enemigo en el interior del Reino, según noticias, recursos de la provincia para procurar subsistencia a las tropas, órdenes militares dadas durante su mando.

3. Sostiene al teniente coronel Arredondo en el mando de su batallón, acuartelado en Zapatosa, y le pide que haga reconocer su autoridad superior en él, y además aumentarlo y disciplinarlo, así como el envío de un informe de su estado de fuerza, armamento, municiones y oficiales.

4. Ordena al comandante de Guadualito el envío de los oficiales granadinos que allí permanecen: el teniente coronel Pedro Fortoul, Francisco Soto, Ramírez y cualquier otro granadino.

5. Circular dirigida a los jueces mayores, acompañada de una proclama, encargándoles un alistamiento general. A los jefes de los cuerpos militares, les encarga disciplina y orden. Pidió al general Bolívar el ascenso, en un grado, de todos los oficiales de una lista anexa, porque habían hecho la campaña de oriente en 1816.

2 de diciembre: en el cuartel general de Guanapalo, escribe su primer informe al general Bolívar: desde su llegada ha dictado providencias para lograr un alistamiento general de los hombres, reunir las tropas por arma, cuidar la subsistencia y la instrucción, todo para poner la provincia en un estado respetable de defensa. Dirigió una alocución motivadora a los pueblos de la Nueva Granada. Estableció un parque de reserva en el pueblo de Santa Rosalía, a orillas del río Meta, departamento que sería su campo de reserva, poniéndolo bajo la custodia de un destacamento y de un comandante íntegro y de confianza. En adelante, este sería el puerto de entrada de todos los auxilios.

3 a 8 de diciembre: El general Santander sigue despachando en Guanapalo.

1- Ante la inminencia de una invasión española, conmina al comandante Arredondo, de Zapatosa, que no comprometa ninguna acción con fuerzas superiores. Podría retirarse a Quebradaseca y llevar todos los caballos y ganados que pudiera aprovechar el enemigo.

2- Pide informes al comandante de la fuerza de San Martín para enviarle armamento y un enviado para que le informe al detalle de la situación. Le encarece reunir hombres, caballos, armas y fijar la opinión contra el dominio español. Le recomienda no exponerse ante enemigos superiores, asegurar la emigración y quitarle al enemigo recursos de ganados.

3- Comunicación al comandante militar del departamento del Meta, capitán Camacho, informando que Santa Rosalía es el punto de seguridad para los almacenes militares del ejército. Le encarece proteger el armamento y la pólvora de la humedad, untando los fusiles con sebo derretido para protegerlos del moho, proteger las piedras de chispa en zurrones de cuero. Siempre debe haber un centinela en la puerta del almacén de pólvora, y la pólvora debe estar en el segundo piso de la casa del cura, donde él mismo debería vivir.

4- Comunicación al comandante de infantería, teniente coronel Antonio Arredondo, agradeciendo su lealtad y le ofrece enviar sal para el hospital de Zapatosa.

5- Carta a Bolívar poniendo en su conocimiento que muchas noticias informan sobre una expedición de 3.000 hombres enviados por los españoles, un grave problema porque aún no había tenido tiempo de armar la provincia en masa. De todos modos, le prometió no abandonar la provincia, buscar la ocasión de éxito en los combates y fatigar al enemigo.

6- Orden de fabricar 1.000 gorras de paja, de buen tamaño, que debe cumplir el juez mayor del departamento norte de la provincia de Casanare.

7- Orden al comandante de Cordero, Manuel Ortega, para que reúna toda la gente de su escuadrón y todos los hombres útiles. Debe mandar muchos vigías al camino de La Salina, pues por allá vendrá la fuerza española.

8- Instrucción al coronel Juan Nepomuceno Moreno sobre el orden de gobierno: los jueces mayores de los cantones son subdelegados del gobernador político, y los comandantes militares son subdelegados de la autoridad militar. Entre esas dos clases debe reinar la mayor armonía, sin excesos en el tratamiento. Los jueces mayores conocen exclusivamente asuntos civiles y políticos, y los comandantes conocen solo asuntos de guerra. En los casos en que los comandantes reciban órdenes de la autoridad militar para reunir conscriptos, gabados o frutos del país, los jueces mayores debían obedecer a los comandantes sin excusa.

9- Orden al juez mayor del cantón del Meta: por ningún motivo podría quitar los instrumentos de sus labores y oficios a los indios aprehendidos en sus fugas. Debería tener pleno entendimiento con el comandante del Meta, el capitán Camacho, residente en Santa Rosalía.

9 a 10 de diciembre: Sigue el general Santander despachando en Guanapalo

13 de diciembre: Despachando el general Santander en el Cuartel general de La Trinidad:

1. Orden al comandante de Santa Rosalía para que envíe al Cuartel General 200 fusiles, 10.000 cartuchos y 1.000 piedras, a cargo de una persona de confianza.

2. Nombramiento del teniente coronel Juan José Manzaneda como comandante civil y militar de Arauca, a cargo del escuadrón de Arauca y su villa. Pliego de instrucciones: reunir el escuadrón y arreglarlo en dos compañías, enviar ganado periódicamente para sostener un batallón que se levantará en Tame, y después caballos. Mantener en orden en el pueblo, administrando justicia a impidiendo desórdenes. En materias políticas debía entenderse con el gobierno provincial, y en materias militares con Santander. Nadie podría pasar a la provincia de Barinas sin pasaporte firmado por Santander.

14 de diciembre: Despachando el general Santander en el Cuartel general de La Trinidad:

1. Despacho al alcalde de Zapatosa, Antonio Lineros, informando que el capitán Lobo Guerrero fue nombrado comandante de ese pueblo, encargado de levantar una compañía de gente útil y que haga menos falta para la agricultura. Debe auxiliarlo en todo, “pues si de esta vez no nos empeñamos en levantar fuerza para echar a los enemigos de la provincia, jamás habrá tranquilidad”.

2. Orden al capitán Lobo Guerrero: está destinado a Zapatosa para levantar una compañía de infantería, para lo que debe llevar los sargentos y cabos que pondrá a su disposición el comandante Arredondo. Toda la gente útil para el servicio de infantería se reunirá, se acuartelará y será disciplinada a mañana y tarde. El pueblo será tratado con consideración, sin permitir ningún desorden.

3. Comunicación al comandante Antonio Arredondo, informando que le enviará el armamento que solicita. Le encarece no comprometer combate desigual con el enemigo.

15 de diciembre: Despachando el general Santander en el Cuartel general de La Trinidad:

1. Orden al teniente coronel Ortega, comandante del escuadrón de Casanare, para que haga marchar a sus soldados hacia el cuartel general, donde se estaba organizando un escuadrón de dragones. Si hubiera hombres que no fuesen útiles a caballos, también debía enviarlos para otros cuerpos, para que no ocuparan caballos. Le informa que estaba organizando una Guardia del General con los mejores soldados de todos los cuerpos, y le pidió sus mejores 10 soldados a La Trinidad.

2. Orden al comandante de Taguana, sobre la reunión de un cuerpo de infantería en el cerro, donde se están disciplinando. Les puede decir que no los bajará al Llano, y que solo los empleará para atacar Paya, y si entre ellos hubiese mozos de buena conducta que puedan ser oficiales, que se los mande.

3. Orden al comandante Miguel Pérez, para que recoja todos los hombres útiles para la caballería, y que se los mande al Cuartel General.

4. Orden al capitán Varela para que recoja a los soldados de dragones dispersos en el cantón del norte (Tame) y se los envíe.

16 de diciembre: Despachando el general Santander en el Cuartel general de La Trinidad:

1. Orden al capitán Sebastián Ramírez, para que marche a Taguana a levantar una compañía de infantería en la loma.

2. Orden al comandante Arredondo, para que mande a Taguana un subalterno y 8 sargentos, cabos y soldados a levantar infantería, los cuales se han de poner a órdenes del capitán Sebastián Ramírez.

18 y 19 de diciembre: Cuartel general en La Laguna

1. Comunicación al capitán José Leal, comandante de Ten, quejándose de su informe sobre la llegada del enemigo por Chita por incompleto, pues no deja deducir nada. Le informa que envió 40 carabineros y 200 lanceros a Chire, con el objeto de envolver al enemigo.

2. Designa como comandante militar del partido de Támara a José Vegal y le encarga reclutar 200 jóvenes para un batallón en el partido de Támara, El Tablóin e inmediaciones de Pore. Le instruye que debe retirarse a Curimina en caso de invasión del enemigo. La provisión de carnes la hará un tal Figueras. Debe instruirlos en armas y alistarlos para atacar a los godos de Paya o La Salina, y una vez en el Reino podrán volver a sus casas, pues allá sobra gente. La instrucción de los reclutas la debe hacer mañana y tarde: giro, marchas, saber mantenerse unidos, conocer el fusil para cargarlo y dispararlo.

3. Instrucción al capitán José Leal para hacer un reclutamiento de jóvenes por dos meses, hasta tomar La Salina y Paya, donde serán reemplazados por jóvenes del Reino. En caso de invasión del enemigo, reunirse en Carrastol y luego a Curimina. La instrucción y disciplina de la tropa la hará en La Laguna, mañana y tarde.

4. Instrucción al comandante de Zapatosa, Antonio Arredondo, para que se retire a Santiago en caso de invasión del enemigo.

5. Instrucción al comandante del escuadrón Casanare, Manuel Ortega, sobre una recluta en el partido de Ten y Manare. Le informa que mandó hacer una recluta para infantería en el partido de Ten y Manare.

6. Pide al juez del departamento del norte de la provincia de Casanare enviarle a La Trinidad las jamugas, y ordenar que se hagan 15 más de todo apero. Le informa que el enemigo hizo una correría de Chita sobre Ten y que replegó sus trincheras, y que en todos los partidos se estaba reuniendo mucha gente para infantería.

7. Orden al comandante de Manare, para que ponga todo el pueblo a órdenes del capitán Leal.

19 y 20 de diciembre: Cuartel general en Curimina

1. Instrucción al coronel Jacinto Lara: Hacer una recluta de 300 o 400 hombres en el departamento de Tame: indios y hombres útiles. Instruirlos y disciplinarlos para infantería, mañana y tarde. Tomar los oficiales de infantería disponibles en el departamento y decidir si los reclutas se reúnen en un solo cuartel, o en varios. Animar a la gente prometiéndoles que solo los tendrían por dos meses, para aprender el manejo del arma, y que una vez tomaran La Salina podrían volver a sus casas los que quisieran. El comandante del Arauca le enviaría ganado suficiente para mantener la recluta, y mientras llegare, echar mano a cualquiera que encontrase, “en calidad de empréstito”. Debía abastecer de carnes a los emigrados que estuvieran en servicio. La defensa de la provincia se haría entre el río Casanare y el río Meta. Todos los indios no reclutados quedarán a disposición del juez mayor para que los haga trabajar en sus labranzas. Este juez ordenaría la fabricación de 1.000 gorras de paja y jamugas.

2. Comunicación al comandante Ortega, de Cordero, informando que el coronel Lara se encarga de la comandancia general del departamento del Norte. Le informa que como habían dejado la provincia sin caballos, había que valerse de lo que hubiere, mientras llegaban del Arauca los caballos que había pedido.

3. Orden al juez mayor del departamento del norte para que auxilie con raciones de carne a las familias emigradas que estén a su servicio, una vez llegue el ganado de Arauca.

4. Orden a los capitanes Vegal y Leal, comandantes de Támara y Ten: en el caso de alguna incursión enemiga, retirarse con su gente al punto ya asignado. Según las noticias, el enemigo se dirigía por el pie de la serranía, desde Santiago a Taguana, con dirección a Pore.

21 a 31 de diciembre: Cuartel general en Curimina

1. Le informa al comandante Manuel Ortega que tuvo un accidente que lo obligó a permanecer en este sitio y le pide el envío de los carabineros. Le informa que los enemigos ocuparon y quemaron el pueblo de Santiago, y que se habían retirado hacia el cerro.

2. Orden al comandante Arredondo, para que remita todos los sastres que tuvieran en el batallón de La Trinidad.

3. Orden al comandante Arredondo: si su batallón no está cómodo en Quebradaseca, escaso de agua y víveres, pasarlo a Taguana. Ocuparse de la instrucción de su batallón. El capitán Gómez y un piquete de sargentos, cabos y soldados van a instruir los reclutas del comandante Alfonso.

4. Orden a José María Villate, comandante de La Trinidad, para que le mande 40 fusiles en 4 cargas y 100 piedras de chispa.

5. Comunicación al comandante del batallón de Constantes, Antonio Arredondo, dándole libertad para ocupar Santiago, Zapatosa o La Aguada.

1819

1 y 2 de enero: Cuartel general en Curimina

1. Orden al coronel teniente Manuel Ortega: que le remita 50 fusiles, un cajón de municiones y 100 piedras de chispa.

2. Orden al capitán Bonilla, de Carrastol, para que mande la gente útil para infantería.

3. Orden al juez mayor de La Laguna, encargándole 8 cordobanes para La Fragua.

4. Orden al capitán Lobo Guerrero para que vaya a Zapatosa a cumplir su comisión.

5. Orden al comandante Miguel Pérez para que cumpla su comisión de recluta para infantería.

6. Orden al comandante Arredondo, para que vaya con su batallón a Pore por la vía de Taguana, pues es conveniente este movimiento. Advierte que no olvide los piquetes que sirvan para instrucción de la recluta de Zapatosa y Taguana.

3 a 7 de enero: Cuartel general en La Trinidad:

1. Comunicación al coronel Ramón Nonato Pérez, comandante general del Alto Apure: ya contaba con 1.200 reclutas de infantería reunidos, que se estaban instruyendo y disciplinando a toda prisa, día y noche. Envió al comandante general de caballería, Juan Nepomuceno Moreno, al Arauca, para arreglar el escuadrón de allí y para que mande ganado de toda especie.

2. Comunicación al comandante de San Martín, capitán Higinio Castro: Va para allá Aniceto Ramírez a inspeccionar las tropas reclutadas e informarse de las necesidades de armamento. Por ningún caso debe permitir el comercio con los pueblos ocupados por el enemigo, especialmente los que iban a Apiay y Cumaral a llevar ganado. Y le recuerda que esos llanos de San Martín pertenecen a la provincia de Santa Fe.

3. Comunicación al fray Antonio Pinto, a quien le dio licencia para servir el curato de Santa Rosalía. Desea que le manifieste al pueblo la justicia de la causa que defendemos. Una vez allá debe reunir a sus feligreses para averiguar con cuánto contribuyen para la oblata.

4. Orden al capitán Camacho, comandante de Santa Rosalía, para que le remita 200 fusiles en curiaras indígenas, pues en bestias es imposible. Además, el completo de 30.000 cartuchos.

5. Orden a Faustino Uribe: deben ir a Pore 200 hombres de infantería, que deben ser mantenidos con el pan (plátanos, yucas, cazabe) que todos los vecinos de la vega de Pauto tengan. Debe hacer el repartimiento por semanas.

6. Comunicación al comandante Manuel Ortega, comandante de Cordero: “Yo estoy ya bueno y un día de estos tendré el gusto de ir a visitar ese cantón”. Está satisfecho con los hombres que le envió con el capitán Varela.

7. Orden al administrador general de rentas de la provincia de Casanare para que obligue a las personas que administran capellanías a entregar en la tesorería los principales y los réditos, conforme a lo ordenado por el gobierno general de la Nueva Granada.

8. Orden al tesorero general de la provincia del Casanare para que no cubra ningún libramiento que no sea girado directamente por el general Santander, excepto los gastos de hospital. No deben pagar ningún recibo presentados por los comandantes u otros empleados, excepto los recibos dados por el general Santander.

9. Orden al comandante del cantón del Palmar para que le envíe 20 bestias al comandante Arredondo, con el fin de que pueda hacer la marcha urgente que se le ha ordenado.

8 de enero: Cuartel general en La Trinidad

1. Informe de Santander a Bolívar: ya la provincia de Casanare se halla en un pie de fuerza respetable. Necesita nuevos auxilios de armas y municiones para armar los pueblos que se vayan libertando, pues ya le faltan fusiles.

2. Informe al general Carlos Soublette, jefe de Estado Mayor General: la escasez de oficiales lo obligó a formar solo dos batallones de infantería con un número superior a 500 plazas. Su enfermedad no le ha permitido hacer más. Está organizada una compañía de zapadores. La caballería se organizó en dos regimientos, cada uno integrado por dos escuadrones de lanceros. El escuadrón de Arauca está ocupado en la recolección de ganados de todas especies para el abastecimiento. Se ha organizado un escuadrón de dragones y una compañía de caballería, los Guías del General. En total, ha levantado más de 2.000 hombres de todas las armas, “muy contentos y dispuestos a marchar sobre la Nueva Granada”. Le incluyó una lista de medicamentos para que se los remita en la primera ocasión.

3. Orden al capitán graduado José Leal, comandante de Ten: que vayan al Cuartel General los plateros que estaban en este partido, con todas sus herramientas, urgente.

4. Circular a todos los departamentos, remitiendo un decreto expedido en esta fecha, para que fuese publicado por bando, sobre la recolección de la contribución personal.

9 a 13 de enero: Cuartel General en La Trinidad

1. Orden al comandante Santiago Béjar: lo autoriza a darle licencia a unos labradores que estaban en su escuadrón, expresando que lo hace con orden de Santander.

2. Orden al comandante Ortega: que el capitán Ramón Carreño se presente en el cuartel general. Queda informado de una salida que hicieron los indios al sitio de Lope, y de las providencias que tomó.

3. Comunicación al capitán José Vegal, comandante de Támara: le remite 30 fusiles y 50 piedras, que deben entregarse al comandante del destacamento de Pore.

4. Comunicación al teniente gobernador Pedro Ignacio Vargas: le informa que autorizó al comandante de Curimina a licenciar a los labradores de su batallón, para que puedan atender sus labranzas.

5. Comunicación a fray Ignacio Delgadillo O.P., acusando recibo del procedimiento que había tomado respecto del pueblo de Tame y de su cura. Opina que ha procedido en justicia y según las facultades que le corresponden, y por lo tanto el gobierno civil, que tiene la protección de la Iglesia de Jesucristo, no se mezcla en sus providencias.

6. Comunicación al administrador general de rentas: como era costumbre quemar los tabacos de mala calidad que eran recibidos, le gustaría saber si, sin perjuicio de esa renta, se podría repartir ese tabaco entre las tropas.

7. Orden al comandante de Santa Rosalía, Camacho, para que ponga a disposición de José Antonio Mayz la piragua grande que está a su cargo.

8. Órdenes al capitán José Vegal, al comandante Cantor (Támara), al comandante Antonio Arredondo, al comandante Javier Alfonso y al capitán Feliciano Gómez: conducir todas las reclutas a Pore, perseguir desertores. Instruirlos a la mañana, medio día y tarde.

14 de enero: Cuartel General en La Trinidad.

En comunicación a Bolívar, dice Santander que organizó la provincia de Casanare en dos departamentos; civil y de hacienda. Aunque las rentas son muy pequeñas, permitían sostener un hospital muy lleno, por el temperamento mortífero de los Llanos sobre el ejército. Como la existencia política estaba vacilante porque estos pueblos casi vivían en la anarquía, el beneficio había sido enorme. El ejército recibía continuamente instrucción y disciplina, para formar una verdadera fuerza.

14 a 18 de enero. Cuartel General en La Trinidad.

1. Orden a Cristóbal Camacho, juez mayor del sur: que entregue los 286 pesos que tomó en 1816 del estanquillero de Santiago, Venancio Gómez, en el plazo de 8 días, en la Tesorería general.

2. Orden al teniente coronel Antonio Obando, para que forme un consejo de guerra que someta a juicio a varios dragones que se fugaron.

3. Orden al capitán Lobo Guerrero, comandante de Zapatosa: que reciba los reclutas enviados por el alcalde de Chámeza, José Ramón Roa. Cuidar que no deserten, y si es necesario arrestarlos, hacerlo así.

4. Orden al comandante Santiago Béjar, del cantón de Curimina, para que reúna ganado para la provisión de las tropas de Pore.

5. Orden al comandante Arredondo, para que remita cabos o soldados veteranos que entiendan de instrucción, manejo de arma y giros, para que instruyan reclutas.

6. Orden al comandante de Santa Rosalía, para que remita lo ya pedido: 200 fusiles y el resto de los 30.000 cartuchos, en canoas sucesivas, porque en bestias se descomponen.

7. Orden al alcalde de Guanapalo, para que mande 20.000 cartuchos en bestias y enjalmas, entregándolos al comandante de Santa Rosalía.

8. Orden al capitán Leal, comandante de Ten: reunir todos los indios de Manare para que fabriquen cuarteles para 600 u 800 hombres, y una ramada buena para los oficiales. Entregar todo el armamento viejo al comandante Arredondo y recibir 130 fusiles nuevos. Enviar algún pan para el abastecimiento de tropas.

9. Orden al tesorero provincial: formar un tesoro particular para recibir el dinero de la contribución impuesta a la provincia, llevando un cuaderno aparte en el que se asienten las partidas de entrada, sirviéndose de las listas remitidas por cada cantón. Procurar cambiar el dinero de Achaguas y cualquier otro menudo por onzas y pesos fuertes.

10. Orden al juez mayor de occidente. Acudir a la casa del cura de Manare, quien está de muerte, para registrar sus bienes y embargar todo el dinero que tenga, dejando solo lo del costo de su entierro.

19 de enero. Cuartel General en La Trinidad.

Santander envía a Bolívar un informe sobre el estado militar del Nuevo Reino dado por Romualdo Carrasquilla que llegó de Santafé en el pasado diciembre por la ruta de los Llanos de San Martín. El coronel Barreiro preparó una expedición sobre los Lanos con 5.500 hombres traídos por fuerza de las provincias de Santafé, Tunja y el Socorro. De estos, 1.800 eran “gente colecticia”. El 18 de diciembre salieron de Santafé hacia Medina, sin prest, con lo cual se esperaban muchas deserciones. Solo quedaron en Santafé 125 artilleros (60 españoles), 40 alabarderos y caballería de la guardia de honor. Una planilla da cuenta de esa fuerza enemiga:

Regimiento de Victoria: 1.000 hombres

Regimiento del Rey, integrado por patriotas: 800

Batallón del Tambo, con mala gente: 700

Batallón de Numancia: 700

Dragones de Granada: 800

Reclutas que disciplinaron en la plaza de Santafé: 1.500

Total de la fuerza contra los Lanos: 5.500 hombres

Fuera de esta gente, había 700 soldados en Quito, 900 en Popayán, 80 en Antioquia, 1.500 en Cartagena y 1.200 en Santa Marta.

Este mismo día, Santander le dirigió una reprimenda al comandante del Palmar porque el pliego con las noticias de Romualdo Carrasquilla había llegado abierto en las manos del capitán Acero. Ordenó llevar a su presencia al oficial que había abierto el pliego, y averiguar quién lo había abierto. Por lo pronto, Acero quedó preso por haber regado la noticia de que venían 5.500 godos. Dispuesto a castigar el atrevimiento, ordenó que nadie volviera a hablar de esa supuesta expedición. Solo el jefe militar debía saber lo que pasaba, pues a los oficiales solo les competía obedecer.

19 y 20 de enero. Cuartel General en La Trinidad:

1. Orden al comandante del Palmar: reunir toda la gente de los escuadrones para estar prevenidos y reunir los caballos dispersos, atentos a cualquier noticia sobre invasión de los godos.

2. Orden al coronel Jacinto Lara: habiendo recibido parte de Zapatosa de que desde Sogamoso entraban los españoles a los llanos, le ordena marchar el 25 de enero para La Laguna, anunciando a los indios que íbamos a buscar los godos. El coronel Moreno debía marchar con el escuadrón de Arauca. El 28 debían estar reunidos en La Laguna 800 hombres que necesitaban carne. La orden de movilización se extendió al comandante de Santiago, capitán Guerrep, coronel Moreno, comandante Ortega y comandante Santiago Béjar.

3. Comunicación al comandante de Santa Rosalía, acusando recibo de 200 fusiles, 1.000 piedras y 16.650 cartuchos.

Nota: El día 20 de enero una columna enemiga de 300 hombres ocupó Taguana, pueblo situado al pie de la serranía. El día siguiente se retiró, llevándose algún ganado que encontró junto a la serranía.

21 y 22 de enero. Cuartel general de La Trinidad.

1. Instrucción reservada al comandante Reynal Sasmajous: concentrar en El Palmar su escuadrón, y otro de lanceros. Evaluar si tiene la capacidad de destruir 300 o 400 hombres que vienen por Zapatosa, e impedir que marchen hacia Taguana, pues entonces el comandante Arredondo quedaría envuelto. La táctica militar sería usar los dragones como infantería de línea o como tropa ligera, a sorpresa. Si lograran batirlos, los dragones debían perseguirlos hasta Zapatosa, y luego regresarse al llano, pues no debían alejarse cuando se sabía que venían más tropas por Chita y Paya. Diariamente debía mandar un parte a El Palmar, aunque no hubiese novedad, que seguiría hasta La Trinidad. Su columna se llamaría Columna de operaciones de la izquierda.

2. Orden al comandante Alfonso de Taguana: estando todos los reclutas concentrados en Pore, para armarlos y disciplinarlos, le encarga averiguar cuando llegarán los enemigos a Labranzagrande y el tamaño de su fuerza. Era indispensable examinar la fuerza enemiga antes de que entrase al llano, pues le trastornaban todos sus proyectos y la provincia padecía. Si tuviera noticias exactas (marcha, número, armamento) podría salvar al ejército y defender la provincia sin mayor trabajo.

3. Orden al capitán Lobo Guerrero: que le mande los dos hombres que llegaron de Sogamoso, para averiguar la marcha del enemigo, el número de su fuerza y su clase, “sin lo cual no se puede tirar un plan y es caminar a ciegas”.

4. Comunicación al comandante Arredondo: acaba de tener parte del comandante Alfonso, quien informa que una columna enemiga de 600 hombres que venían por Paya ha ocupado a Taguana. Le ordena salir de Pore para no ser sorprendido y situarse en Las Manitas o en La Colorada. Le encarga vigilar al enemigo y sus fuerzas, evitando alguna sorpresa. Comunicación al comandante Béjar: reunir su escuadrón y salir a auxiliar las operaciones de Arredondo, dejando solo la gente menos buena para que recoja ganados y sirva de postas.

5. Comunicación al teniente de gobernador, Pedro Ignacio Vargas: los enemigos vienen. Publique por bando que las familias de mujeres que quieran salir para Guanapalo, pidan sus pasaportes.

6. Comunicación al coronel Lara: dada la ocupación de Teguana, hizo reunir la fuerza de infantería de La Laguna para obrar contra los enemigos, a ver si lograban batir al enemigo. Le ordena venir a marcha forzada con buenos prácticos de Cornejo por el paso de Toche. Al llegar debe tomar todo el armamento arreglar provisionalmente toda la recluta en compañías, sin descanso.

7. Comunicación a T. Corredor, teniente de la compañía de La Trinidad: recoger todo el ganado disponible con toda su compañía, pues la provincia ya está invadida.

8. Orden al capitán Juan Teodoro Hurtado: dejar cuidando el hato de caballos con los hombres que no hagan falta en una pelea, y todos los demás marchar hacia La Trinidad, toda la gente regularmente montada y unos 30 caballos para los oficiales, para remudar los que se cansen. Dejarle una carabina al encargado de los caballos para espantar a los indios.

9. Orden al comandante del cantón del Palmar: remontar el escuadrón que conduce el comandante de dragones Sasmajous.

10. Orden al alcalde Torres, de Cafifí: reunir indios para bogas de Mayz.

11. Orden al comandante del Palmar: que le remita las mulas de ese cantón y 40 caballos que no sean muy inútiles, pues estaban reunidos en este cuartel general todos los pertrechos y era necesario llevarlos a donde conviniese.

23 y 25 de enero: Cuartel general de La Trinidad.

1. Orden al comandante Béjar: como los enemigos se retiraron de Taguana, debe regresar a su cantón hasta que le avise el comandante Arredondo. Solo dejar un piquete de caballería al comandante Arredondo para postas.

2. Comunicación al juez mayor del norte para acusarle recibo de las gorras de paja, las jamugas y los sombreros (que no había pedido). Los enemigos que entraron a Taguana se retiraron. Si le llega ganado de Arauca por Tame, pasarlo a Cordero, dejando solo las reses precisas para las familias emigradas, y para las familias de los indios que estuvieren sirviendo (carne para un mes), y mandar el resto al cantón de Guachiría, a la disposición del comandante Béjar. Como los indios de Betoyes se huyeron, era necesario, por todos los medios posibles, hacerlos salir a su pueblo.

3. Comunicación al comandante Javier Alfonso: aunque el enemigo abandonó Taguana, hay que seguir vigilándolo, pues mientras no se sepan sus operaciones, fuerza y movimientos, “es imposible caminar con acierto”. Todo por culpa de los subalternos que no tienen espías. El capitán Feliciano Gómez va a reunir los reclutas dispersos para mandarlos amarrados a Pore.

26 a 31 de enero: Cuartel general de La Trinidad:

1. Informe de Santander a Bolívar: ha situado a inmediaciones de la serranía, sobre la de Paya, una columna de infantería con un cuerpo de caballería, para sorprender al enemigo. Sobre la de Santiago ha puesto cuerpo de caballería y dragones, para atacar alguna columna de 300 hombres que entrara por allí. Por ahora todo el esfuerzo de emplea en completar la instrucción y disciplina. Solo lo atormenta la escasez de caballos.

2. Orden al alcalde de Chámeza, Ramón Roa: activar el cocimiento de la sal para que le mande a Agua Azul las primeras 10 cargas. También que remita 20 reclutas a Zapatosa.

3. Comunicación al comandante de Santa Rosalía: acusa recibo de 20.059 cartuchos de fusil con bala y 3.000 piedras de chispa.

4. Comunicación al comandante de dragones, Reynal Sasmajous: le informa que en este día llegaron 500 reclutas de Tame.

5. Comunicación al comandante Ortega: hay que vigilar las deserciones de los indios de Tame y Macaguane, y aprehenderlos.

6. Comunicación al comandante Moreno: toda la infantería ya está reunida en Pore y La Laguna, donde calcula estar en 8 días. Le pide que se venga al cuartel general para hablar.

7. Comunicación al comandante Santiago Béjar, Guachiría: le informa que al siguiente día salen de La Trinidad 520 hombres, que con un poco más de 200 que hay en La Laguna suman cerca de 800, a quienes deberá proveer de carnes.

8. Comunicación al capitán José Leal, ordenándole poner su tropa a las órdenes del teniente coronel Antoni Obando, nuevo comandante del batallón.

1 a 6 de febrero: Cuartel general de La Trinidad:

1. Comunicación al tesorero general, pidiendo informe sobre los fondos que tenga en dinero la tesorería, y de las existencias en efectos, de los estanquillos que hay en la provincia y sus clases (por remate o administración), etc.

2. Comunicación al comandante Sasmajous: el 7 de febrero moverá el Cuartel General a Pore o La Laguna, donde tiene reunidos 1.200 infantes.

3. Comunicación a Jacinto Lara: comenta su pedido de pasaporte, para regresar a Venezuela. Es impolítica, porque allá solo dirán “el general granadino está desplegando su odio contra los venezolanos”.

7 y 8 de febrero: Traslado del Cuartel General a Pore.

9 de febrero: Cuartel General en Pore:

Comunicación al general de brigada José Antonio Páez: le acusa recibo del reglamento de la convocatoria para el Congreso de Venezuela, a la que la provincia de Casanare debe concurrir “por ahora” con 5 diputados.

10 de febrero: Cuartel General en Pore:

Comunicación al teniente gobernador del Casanare, Pedro Ignacio Vargas: le incluye el reglamento de las elecciones de diputados para el Congreso general de Venezuela. Ajustándose a su texto, debe proceder, en virtud de la comisión que le da por la facultad que le concede el artículo 11, a tomar los votos en el cantón del Palmar y en el de Charte. Debe reunir las familias que estuvieren lejos del primer cantón. Era necesario “manifestarles a los electores que deben poner la vista en ciudadanos de aptitud, de luces y de un interés por la Nueva Granada, pues en el Congreso General de Venezuela se han de tratar negocios muy arduos e importantes, y es necesario que los diputados de Casanare den honor a la república granadina”.

NOTA: En estos dos días, 9 y 10 de febrero de 1819, hay que situar el documento que se encuentra en el Archivo Santander datado en Pore, pero sin mes ni fecha.

1.Es una equivocación presentar ese documento de Santander con un “acta constitucional de la provincia del Casanare: ¿Por qué? Porque el protocolo de un evento constituyente tenía en ese momento los siguientes pasos, que fueron surtidos en el Congreso constituyente de la Villa del Rosario:

Pasos del protocolo de elaboración de la primera carta constitucional de Colombia

|Pasos|Fechas|

1|Discurso de convocatoria|17 de enero de 1820|

2|Reglamento electoral|17 de enero de 1820|

3|Jornadas electorales locales y provinciales|1820-1821|

4|Comprobación del quorum|1 de enero a 6 de mayo de 1821|

5|Ceremonia de instalación: juramentos de los diputados, misa del Espíritu Santo, sermón de un diputado eclesiástico, discurso de instalación, declaración de la soberanía del Congreso|6 de mayo de 1821|

6|Debate y aprobación del reglamento de proceder (44 artículos)|8 a 17 de mayo|

7|Nombramiento de presidente y de comisiones|6 y 7 de mayo|

8|Sesiones de debate:

-Debate de la Ley fundamental de unión de los pueblos

-Debate del proyecto constitucional |

18 de mayo a 12 de julio de 1821

3 de julio a 27 de agosto de 1821|

9|Aprobación y firma del texto constitucional|30 de agosto de 1821|

10|Sanción del texto constitucional|6 de octubre de 1821|

11|Promulgación de la constitución y juramento:

-Ley reglamentaria de las juras

-Promulgación de la constitución

-Jura de la constitución|

6 de octubre de 1821

Primer día

Segundo día|

Lo que Santander recibió de Páez fue solamente el primero y segundo elemento del protocolo del segundo congreso constituyente de Venezuela. Pero la elección de diputados ante un congreso constituyente de Venezuela le produjo una honda preocupación, porque la provincia de Casanare pertenecía por tradición a la Nueva Granada. Había que enviar cinco diputados, pero estos tenían que poner a salvo su independencia respecto de la República de Venezuela.

La respuesta dada por Santander en Pore fue el borrador de un documento que se encuentra en su archivo, que nunca dató ni hizo público, porque era solamente una ficción política para orientar a los cinco diputados del Casanare en el Congreso de Venezuela. La treta empezó por el año ficticio de la data, 1818, pues se trataba de un año antes de la elección de los cinco diputados del Casanare, y siguió con la ficción de la supuesta reunión de un congreso provincial de los representantes del “Estado libre de Casanare, con arreglo a la constitución federal de la Nueva Granada”. Gracias a la ficción de un evento que nunca ocurrió, el Estado de Casanare declaró que siendo “el único de la Unión (Granadina) que se halla completamente libre”, por virtud de los principios federales asumía el derecho a representar “él solo toda la federación”. Para ello instituía un gobierno provisorio que dirigiría los negocios públicos de la federación, hasta que se hallaran libres las dos terceras partes de los estados de la Nueva Granada y establecieran un congreso. Esta junta de gobierno se compondría de los cinco miembros que serían elegidos para el Congreso de Venezuela, que serían elegidos inmediatamente, pero no elegiría presidente hasta que no hubiese tres estados libres, con lo cual sería sustituido circunstancialmente por el gobernador de Casanare, que entonces era el coronel Juan Nepomuceno Moreno. Este gobierno provisorio hizo lo que ya había hecho: levantar y disciplinar tropas, que proveyó de armas, municiones y vestuario, gracias al permiso que su aliado, el jefe supremo de Venezuela, le permitió introducirlos por el río Orinoco. En consecuencia, esta Junta estrecharía la alianza de la Nueva Granada con Venezuela, pero mantendría su independencia.

El escrutinio de los votos dados en los cantones del Casanare mostró los nombres de los candidatos con mayores sufragios, ordenados por el mismo general Santander:

Diputados principales: el doctor Francisco Antonio Zea (Medellín, 796 votos), el doctor José María Salazar Morales (Rionegro, 687 votos), el coronel José María Vergara Lozano (Santafé, 604 votos), el teniente coronel Vicente Uribe (557 votos) y el teniente coronel Antonio Morales Galavís (Santafé, 496 votos).

Diputados suplentes: el coronel Ignacio Mariño y Torres (Tibasosa, 526 votos), el doctor Ignacio Muñoz Jaraba (Corozal, 439 votos), Francisco Escobar (403 votos), el doctor Francisco Javier Yanes (Camagüey, 394 votos) y el presbítero Domingo Antonio Vargas.

Ninguno de ellos era natural de Casanare. Los cinco primeros serían los diputados ante el Congreso de Venezuela, pero solamente llegaron a sus sesiones tres: el doctor Francisco Antonio Zea, el coronel José María Vergara y el teniente coronel Vicente Uribe. El primero ya estaba allí, como presidente del Congreso, y los otros dos se posesionaron en la sesión del 12 de junio de 1819, después de jurar “cumplir debidamente las funciones de su empleo, mirando por los intereses de la Nueva Granada y Venezuela”.

Nota: Francisco Antonio Zea, vicepresidente de Venezuela, le comunicó al general Bolívar desde Angostura, el 8 de junio de 1819, que le parecía que los diputados elegidos por Casanare no llegarían: “la del doctor Salazar es nula por el reglamento, que excluyen a los que se hallan en colonias. La mía lo es en cuanto al efecto. Los señores Vergara y Uribe, o no vendrán del ejército o llegarán muy tarde. El señor Morales se ha quedado en el ejército, y los suplentes no se sabe en dónde paran”.

Cómplice natural en esta defensa de la autonomía de la provincia del Casanare fue el coronel José María Vergara, quien obtuvo la tercera votación en los comicios que se realizaron para escoger a los diputados que la representarían en el segundo Congreso constituyente de Venezuela que se reunió en Santo Tomás de Angostura durante el año 1819. Tan pronto entró a este Congreso, el coronel Vergara leyó, el 12 de junio, un discurso en defensa de la autonomía de la Nueva Granada respecto de Venezuela, alegando que esa antigua entidad política no debería ser tratada “como un país conquistado, o cedido en calidad de dote”. La unión de Venezuela y la Nueva Granada debía hacerse “por medio de la expresa voluntad de los habitantes de ambos países”, una vez que fueran convencidos “de la recíproca utilidad que debe resultarles”. El coronel Vergara relató una historia del proyecto de unión de las dos entidades político-administrativas autónomas desde 1813, cuando el general Bolívar, habiendo tomado Caracas con tropas granadinas, lo propuso al Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Aunque el Congreso no resolvió sobre la propuesta, la tuvo a la vista y a finales de 1814, cuando reglamentó el gobierno general de la Nueva Granada, ordenó convocar una convención constituyente cuando fuera liberada Venezuela. Como la representación de la Nueva Granada en Angostura se reducía a la sola provincia del Casanare, pidió suspender la aprobación de la constitución de Venezuela y reducirse a “un reglamento provisional de gobierno”, mientras se restablecían los gobiernos de las provincias granadinas al punto en que estaban en 1816. Así es como creía que se consultaría la voluntad de la Nueva Granada para hacer la constitución conjunta, y estos escrúpulos sobre la toma de decisiones por diputados venezolanos, en ausencia de loa granadinos, fueron los mismos en el Congreso constituyente de Colombia, cuando los nuevos colombianos decidieron por los quiteños, guayaquileños y cuencanos.

10 a 12 de febrero: Cuartel general en La Laguna

1. Comunicación al comandante de Ten, capitán José Leal: teniendo a la vista la cantidad de tropas que están acuarteladas en el sitio, le encarece obligar a los estancieros a llevar víveres para vender, que les serán pagados en dinero.

2. Comunicación al tesorero de la provincia, comunicándole que hizo una contrata con Agustina Flórez, mujer de Jorge Laba, quien tiene un trapiche en El Sombredero, para que le de una carga de miel al Estado de cada 10 que muela.

3. Comunicación al coronel Juan José Molina, juez de diezmos de la provincia, para que le informe como se cobran (por remate o por administración) y cuál es su producto.

4. Comunicación al capitán mayor del primer batallón de cazadores en Tame: Le recomienda no olvidar unas cajas y conseguir cueros de venado para parches.

5. Comunicación al juez mayor del norte incluyéndole el reglamento por el cual se deben hacer las elecciones de los cinco diputados del Casanare al Congreso General de Venezuela, para que proceda, en conjunto con la autoridad eclesiástica, a recibir los sufragios de los pueblos de ese departamento y luego debe enviárselas. Debe encarecer a los electores que los elegidos deben ser personas de “conocidas luces, integridad y de un interés extraordinario por el bien de la Nueva Granada”.

12 de febrero: Cuartel General en La Laguna

Organización de la Infantería de la Vanguardia del Ejército Libertador:

-1° Batallón de Cazadores (Constantes), bajo el comando del teniente coronel Antonio Arredondo, del capitán mayor Joaquín París, el teniente Camilo Peña (ayudante), al abanderado (subteniente Alejandro Álvarez). Con 5 compañías.

-1° Batallón de Línea, bajo el comando del teniente coronel Antonio Obando. Con 5 compañías.

13 de febrero: Cuartel general en La Laguna

1. Comunicación al general Bolívar: el 9 de febrero recibió el reglamento para la elección de diputados, pero solo en la entrega 14 del Correo del Orinoco también vino, pero no impreso del todo. Las elecciones ya se están haciendo, y a Guayana llegarán los diputados del Casanare.

2. Comunica al coronel José Concha y al teniente gobernador Pedro Ignacio Vargas que en el departamento de Chire y su escuadrón deben recibir los sufragios emitidos para la elección de los diputados del Casanare ante el Congreso General de Venezuela, arreglándose al reglamento electoral que les incluye. Concluidas las elecciones en el departamento de El Palmar, verificará, acompañado del cura de La Trinidad, las elecciones parroquiales que corresponden, procediendo conforme al reglamento electoral. Para practicar las elecciones parroquiales de los 5 diputados al Congreso General de Venezuela comisionó al justicia mayor del Meta para presidir la congragación en cada uno de los pueblos del departamento del Meta, siguiendo las instrucciones electorales y remitiendo las diligencias de la votación. Advierte que las elecciones se deben hacer en personas que fuesen “ciudadanos de la Nueva Granada, de luces y de un conocido interés por aquel país”.

3. Nombra al teniente coronel graduado Aniceto Ramírez comandante general de los Llanos de San Martín, con las siguientes instrucciones: 1. Defender ese territorio y arreglar la caballería en compañías. 2. Hacer correrías sobre Apiay y Cumaral y La Fundación, para hacerse a caballos y luchar contra los facciosos. 3. Informarse sobre el estado de Medina y Cáqueza. 4. Establecer la renta de aguardientes por remate, recaudar la renta de tabacos y alcabalas. 5. Establecer a Higinio Castro como juez político del departamento.

4. Nombra al capitán de caballería Bustón como comandante del escuadrón de Maquibo. Comunica reservadamente al comandante Reynal Sasmajous que hará un movimiento por la espalda del enemigo con la infantería para darle un golpe decisivo, por lo que le pide cooperar por esa vía en la serranía, en que no pueden obrar los caballos, echando a pie los dragones.

5. Comisiona al juez mayor del Meta para practicar las elecciones parroquiales de los cinco diputados del Casanare en todos los pueblos de ese departamento.

6. Relación de los oficiales colocados en los cuerpos de infantería del Casanare:

Batallones|Oficiales|Compañías|

1° de Cazadores|Cap. mayor Joaquín París, ayudante mayor Camilo Peña, subteniente abanderado Alejandro Álvarez|1°. Subt. José María Villarraga

2° Subt. Pantaleón Ascanio

3° Tte. José María Monsalve

4° Subt. Gregorio Alderete

5° Sub. Pedro Torneros|

1° de Línea|Tte. coronel Antonio Obando, cap. mayor Ramón Nonato Guerra|1° Cap. José Leal

2° Subt. Vicente Barahona

3° Tte. Ramón Herrera

4° Tte. Joaquín Céspedes

5° Cap. José María Ramos|

Caballería

1° regimiento de lanceros del Llano: Juan N. Moreno|1° escuadrón del Meta: cap. Aniceto Ramírez

1° escuadrón del 1° regimiento: Félix Rangel

1° escuadrón del 2° regimiento: Miguel Pérez

2° escuadrón del 2° regimiento: Juan Esteban Loreto

2° compañía del escuadrón de dragones: Rafael Pereira||

15 de febrero: Cuartel general en La Laguna

1. Orden al capitán Lázaro Ángel para que averigüe, con mucha escrupulosidad, quienes son los que mantienen comercio de ganado por el lado de Barroblanco, de dónde sacaron los ganados y todos los que hayan tenido parte en este negocio desde la llegada de Santander.

2. Dio licencia al teniente de caballería Juan Ángel Galvis para cumplir el remate del estanco de aguardiente de Chire.

3. Informa al tesorero general de la provincia de Casanare que el comandante general de caballería Juan Nepomuceno Moreno le entregaría la plata labrada de la iglesia de Chire, el dinero de la contribución directa recogida en Arauca y el dinero de las capellanías de Chire. Con cargo a la cuenta de los diezmos, el coronel Molina cargaría los recibos del cazabe recibidos.

4. Informó al comandante de La Trinidad, José María Villate, que en poder del capitán Bustón estaban 14 mulas que le fueron tomadas a los vecinos de Cáqueza cuando venían por ganado a San Martín, y que otra cifra mayor existía en El Palmar “pertenecientes al Estado”.

16 de febrero: Cuartel general en La Laguna

1. Instrucción al comandante de Arauca, Juan José Manzaneda: remitir ganado para la tropa acantonada en Tame, para formar un depósito de novillos y toros en San Ignacio, que sirvan para la subsistencia de las tropas en el Reino. Estos últimos ponerlas a la disposición del comandante Ortega, y los primeros a disposición del comandante del departamento del norte.

2. Oficio al coronel Ramón Nonato Pérez, comandante general del Alto Apure: que le envíe un armero, un tal Morriones, del Reino, y le agradece el apoyo al gobernador Juan Nepomuceno Moreno.

19 a 20 de febrero: Cuartel general en Pore

1. Orden al comandante Javier Alfonso, comandante de Taguana. Que le avise al comandante Arredondo en el momento que sepa que los enemigos estén próximos para entrar a Taguana, o que ya han entrado.

2. Orden al comandante Arredondo: si recibe aviso de Javier Alonso respecto de que os enemigos entraron a Taguana, debe marchar con su batallón, a marchas forzadas, por el camino de Nunchía, hasta salir por las inmediaciones de Marroquín, con el propósito de batirlos, contando con el apoyo del escuadrón de Dragones. Le recomienda una conducta generosa con los pueblos y vecinos: no quitarles nada, ni exigirles donativo, aun cuando sean godos. “Con todos buen trato y política”.

21 a 24 de febrero: Cuartel general de La Laguna

1. Orden al coronel Jacinto Lara: que vuelva al departamento de Tame, como comandante general de las tropas de infantería. Seguir la instrucción, perseguir a los desertores y reclutar más indios útiles.

2. Comunicación al coronel Molina, juez de diezmos de la provincia. Acusa recibo del informe sobre la renta de los diezmos. Le encarga ejecutar a los deudores del ramo para que paguen.

3. Orden al comandante de La Trinidad, José María Villate: traer fusiles de Santa Rosalía, remitir oficiales al cuartel general de La Laguna.

4. Orden al teniente gobernador: instar al juez de Chámeza para que remita sal, distribuyendo las cargas entre el Cuartel General (2), Santa Rosalía (1), el departamento de Tame (4, que deben ser vendidas).

5. Orden al comandante de Ten, José Leal, para que se hagan las elecciones parroquiales de los diputados que irán al Congreso de Venezuela.

6. Orden al tesorero general de la provincia: que los rematadores de los estancos de aguardiente deben entregar, durante el mes de marzo, las sumas que corresponden a esa fecha, según los remates.

7. Orden al comandante de Santa Rosalía: que solicite buque, bogas y conductor para llevar el correo para Guayana, el cual debe salir de Santa Rosalía el 1° de marzo y dejar la correspondencia en la Urbana. Se le encarga al juez de Guanapalo residir siempre en el pueblo, para que la correspondencia que viene de Guayana no se detenga un momento, sino que llegue a su destino.

8. Orden al comandante general de caballería, coronel Juan Nepomuceno Moreno: controlar la notable deserción que hace la gente del llano en el cuerpo de Dragones; y coger unas 400 reses y ponerlas en las inmediaciones del Cuartel General.

9. Orden al alcalde de Chámeza, Ramón Roa: celar el comercio que se hace entre este pueblo y Barroblanco con los pueblos que son partidarios del enemigo, “imponiendo pena de muerte al que lo permita y al que lo haga”.

25 a 28 de febrero: Cuartel general de La Laguna

1. Comunicación de Santander a Bolívar: la tranquilidad de la provincia de Casanare no ha sido turbada por los enemigos, pues apenas intentas movimientos de alarma. Como ya está establecida la primera línea al pie de la cordillera, ya no vienen los enemigos a tomar ganados.

2. Comunicación a Francisco Antonio Zea, presidente del Consejo de Gobierno de Venezuela: “América será libre e independiente”, y con la cooperación de la Nueva Granada no habrá un solo enemigo de la libertad desde la tierra del Labrador hasta la del Fuego. Todo ha marchado bien en el Casanare: tranquilidad interior, departamentos civil y de hacienda organizados, decisión de los habitantes a luchar por la libertad de los granadinos, ejército de vanguardia grande y disciplinado diariamente. Las elecciones para elegir los diputados del Casanare ante el Congreso de Venezuela se estaban realizando, y pronto marcharán hacia Angostura.

3. Comunicación al coronel Juan José Molina, juez de diezmos: “Estamos en días de alarma y de guerra”, y no en el orden de los días de paz. Debe saber que el gobierno de Venezuela le exige concurrir al pago de las expediciones que vinieron de Inglaterra con elementos de guerra. Esta deuda, y la necesidad de vestir al ejército de vanguardia que está formado, exige mucho dinero. Por ello adelantó el pago de los diezmos a los rematadores de esa renta, pues defender a Casanare y emprender una campaña sobre la Nueva Granada justificaba el uso de medios violentos.

1 a 14 de marzo: Cuartel General en Tame

17 y 18 de marzo: La Laguna

1. Proclama del general Santander a los soldados de la División de Vanguardia y al pueblo de la provincia de Casanare. En solo tres meses ha construido un ejército formidable por su número, su valor y su disciplina. Es la esperanza de todos los granadinos. El Tesoro provincial está recibiendo fondos para acudir a los gastos del ejército, sin necesidad de contribuciones extraordinarias. Hay orden, organización y tranquilidad.

2. Declaración solemne del general Santander: encargado por Bolívar, jefe supremo de Venezuela, del mando del primer ejército de operaciones sobre la Nueva Granada para liberarla de sus opresores y restituirle la libertad que gozaba en 1816, declara solemnemente que su ejército solo hace la guerra a los enemigos de la independencia que quieran mantener el país sometido al gobierno español. Las vidas de los americanos serán conservadas si se presentan a las tropas republicanas, y sus propiedades. Los emigrados son culpables de querer seguir viviendo bajo el despotismo español y por ello no quedarán protegidos por la amnistía general.

18 a 20 de marzo: Pore

Nota: El 6 de abril se aparecieron por la vía de Tocaría cerca de 1.800 hombres y el 9 de abril ocuparon a Pore. En ese momento el Cuartel Gneral de Santander estaba en La Laguna.

22 a 31 de marzo: Cuartel general de La Laguna

1. Informe de Santander a Bolívar: informa que hizo establecer un cuño para una moneda de plata provincial, con el modelo de la moneda de Caracas, para que el ejército tuviera numerario solo en la circulación del Casanare. El metal de plata fue tomado de algunas iglesias del llano, que permitió emitir cerca de 10.000 pesos para gastos. Esta emisión atendió la necesidad de circulante en una provincia sin comercio, industria ni agricultura, y sin ramos de hacienda pública, pues los vecinos solo se dedicaban a la cría de ganados y siembras de pan coger.

2. Comunicación al doctor Francisco José Yanes: se realizaron las elecciones que permitieron escoger los 5 diputados del Casanare al Congreso de Venezuela, principales y suplentes, entre ellos el mismo doctor Yanes.

1 a 9 de abril: Cuartel general de La Laguna

Comunicación a José María Vergara: le informa que fue elegido diputado del Casanare ante el Congreso de Venezuela. Le encarece ponerse en marcha de inmediato hacia Angostura y “no dejar que nos impongan la ley los representantes de 600 almas”. Ya se estaba diciendo “que Nueva Granada y Venezuela están incorporadas de hecho. No sé de dónde no por qué sea esa incorporación. Asista a algunas sesiones, pida licencia o renuncie, y véngase aunque sea a pie”. Una vez se venga, será incorporado a la pandilla de cuenta que tiene sus bienes en común: Concha, Fortoul, Almeida, Ruiz, Arredondo, Paría, Morales y yo.

12 y 13 de abril: Acampado en El Palmar

Nota: Este día pasó por el pie de la cordillera una división española con el designio de unirse a la división española que el 12 de abril había ocupado La Laguna, cuartel general de Santander desde el mes de febrero. Estos días tuvo el general Santander que acampar en El Palmar, sobre el flanco derecho del enemigo, con todas las tropas que había reunido hasta esa fecha. El enemigo marchaba con tres columnas cerradas, sostenidas por 800 hombres de caballería. El enemigo rehuyó el combate y Santander también, porque le faltaban 600 hombres que llegaron el día siguiente. El 14 marchó el enemigo sobre El Palmar, cuando ya Santander estaba a más de dos leguas lejos de la serranía.

13 de abril: Acampado en la Serranía, atisbando y molestando al enemigo hasta el 18 de abril, cuando regresaron a la cordillera por el camino que habían traído. El 20 de abril ya estaba libre el Llano de enemigos, y Santander condujo su tropa cerca de Tocaría. Recibió a los desertores de ese cuerpo dirigido por Barreiro.

20 y 21 de abril: Cuartel general en la Isla del Cazadero

Informe de Santander a Bolívar: El enemigo reunió todas sus fuerzas en el mes de marzo sobre las posiciones de Paya y La Salina, amenazando con invadir los llanos. El 6 de abril se apareció por la vía de Tocaría cerca de 1.800 hombres y el 9 ocupó a Pore.

22 de abril: Cuartel General en El Palmar

1. Carta de Santander a Bolívar: le da su palabra de obedecer ciegamente al gobierno de Venezuela mientras se restablece el de la Nueva Granada.

2. Carta de Santander al coronel José María Vergara: vinieron los godos con 2.200 infantes y 700 caballos, entre los cuales un cuerpo de españoles. Estuvieron 14 días en el Llano. Las deserciones fueron muy grandes entre los godos. Obando marchó para La Salina y él sigue con 700 infantes hacia Morcote.

22 de abril: Cuartel General en el hato de Caujarito.

Este día llegó con el ejército a este hato, donde pernoctó.

23 a 30 de abril: Cuartel General en El Palmar

3 de mayo: Cuartel general en Pore

Informe al secretario de guerra de Venezuela. La operación sobre la salina de Chita que ejecutó el teniente coronel Antonio Obando fue exitosa. Puedo tomarla el 24 de abril por sorpresa. Hizo prisionera a toda la guarnición y cuatro oficiales (3 españoles), apoderándose del armamento, equipajes y víveres. Santander hizo una incursión sobre Paya, para proteger la deserción del enemigo. Entró a Nunchía abandonado y a Morcote. La columna del batallón Tambo fue derrotada y huyó por el camino de Labranzagrande. El enemigo entró a Morcote el 1° de mayo. Mientras tabto, los dragones del teniente coronel Sasmajous intentaron penetrar por el valle de Tenza.

5 de mayo: Cuartel general en El Palmar

Informe de Santander a Bolívar: Arauca es la única fuente de potros para remontar.

13 y 18 de mayo: Cuartel general de Tame.

Ceremonias de juramento de fidelidad a la autoridad del general Bolívar en las plazas de Tame y Manare por los batallones 1° de línea y 1° Cazadores del ejército de Vanguardia Libertador de Nueva Granada.

24 de mayo: Cuartel general de vanguardia en Manare

Proclama de Santander a los granadinos: “El momento de vuestra libertad ha llegado”. La vanguardia del ejército comienza sus operaciones contra los españoles. ¡A las armas, compatriotas! Reuníos a las tropas de mi mando.

27 a 31 de mayo: Cuartel general en Tame

Comunicación de Santander a Bolívar: acusa recibo de su orden del 20 de mayo en que le manda estar preparado para cooperar en una operación sobre la Nueva Granada. Hacía 8 días había despachado a un oficial reinoso a Sogamoso, en donde tiene su familia, para averiguar el verdadero estado del Reino, con comunicaciones dirigidas a los guerrilleros.

1° a 8 de junio: Cuartel general en Tame

1. Informe de Santander a Bolívar: el teniente coronel Sasmajous, con su escuadrón de Dragones, pudo ocupar el Valle de Tenza, sorprendiendo a los destacamentos del enemigo en algunos pueblos. Avanzó hasta Guateque con temeridad.

2. Informe de Santander a Bolívar: había reforzado la posición de La Salina hasta con 600 hombres.

13 de junio: Cuartel General de Tame.

Estado de la fuerza de la Vanguardia del Ejército Libertador de la Nueva Granada en esta fecha: 2.072 hombres de todas las clases, organizados por orden del general Santander:

982 soldados en 4 cuerpos de Infantería:

-Zapadores: 36

-Batallón 1° de Cazadores: 451

-Batallón 1° de Línea: 453

-Compañía de Carabineros: 42

1.082 soldados de caballería y 1.117 caballos:

-Escuadrón de Dragones: 124

-Guías del General: 141

-1° Regimiento de Lanceros: 316

-2° Regimiento de Lanceros: 397

-Escuadrón Invictos de Arauca: 43

-1° Escuadrón del Meta: 61

El armamento que tenía los cuerpos de infantería era: 896 fusiles, 715 bayonetas, 53 carabinas, 667 cartucheras, 17 bandoleras, 1.673 piedras de chispa, 21.741 cartuchos, 160 ahujetas, 11 baquetones, 13 cajas, 5 pitos, 160 escobillas, 304 portafusiles, 8 machetes, 10 hachas, 2 barras, 7 azadones, 2 palas y 99 cananas.

El Estado Mayor se integraba por el general de brigada Francisco de Paula Santander (comandante general), el coronel Pedro Fortoul (jefe del Estado Mayor), el teniente coronel Antonio Morales (subjefe del Estado Mayor), el teniente coronel José María Cancino (comandante general de la artillería), el teniente coronel graduado Vicente González y el capitán graduado Pedro A. Galindo (escuadrón del general), el capitán Vicente Almemida y Francisco Montaña (adjuntos al Estado Mayor), el doctor Francisco Soto (secretario del general Santander), Antonio María Ramírez (comisario general), José Sebastián Soler (tesorero general), Remigio Cañarte (contador), capitán Santos Rodríguez (conductor general de equipajes) y el coronel Juan Galea (agregado)

20 de junio: Cuartel general de Carrastol

Informe de Santander a Bolívar: el riguroso invierno opuso muchas dificultades a la Columna de Vanguardia. Ignoraba hasta este momento que existían caminos extraviados para arriar ganados. Hizo poner un puente de a pie en el único brazo del río Ariporo que lo permitía. Cuando llueve, este río, el del Pauto y otros muchos caños son invadeables. De Carrastol se puede ir a Pore por el camino real, o por Tortugas a la casa de teja del Palmar, y luego al Zural, de donde se puede bajar al Naranjito y pasar por Pore.

27 de junio: la Vanguardia del Ejército Libertador atacó al destacamento de 300 hombres de infantería que custodiaban a Paya. Era el comienzo de la campaña libertadora. El ascenso de la cordillera fue muy difícil: se han inutilizado casi todos los transportes del parque y se perdió todo el ganado que venía de repuesto.

30 de junio: Cuartel general en Paya

Proclama de Bolívar a los habitantes de la Nueva Granada: Un ejército de Venezuela, reunido a los bravos de Casanare que obedecen al general Santander, marcha a libertaros.

6 de julio: Las Quebradas

Orden de Bolívar al alcalde de Socotá: recoger todos los hombres disponibles para ir hacia el páramo con la guía del coronel Lara a recoger las bestias y efectos abandonados por el ejército. En el páramo perdió el ejército todas las bestias de silla y carga, “rara ha sido la que ha podido pasar”. Los soldados sufrieron mucho por el frío.

7 de julio: Cuartel General de Socha

Órdenes de Bolívar para llevar víveres a las tropas que bajaban del páramo, y para ir a Cheva, Chita, Cerinza, Soatá y Santa Rosa a buscar caballos.

10 de julio: Cuartel General de los Aposentos de Tasco

Bolívar ordena a Santander: mantener la caballería en Corrales.

Ex libris de Armando Martínez Garnica: las tres plumas del Príncipe de Gales sobre una corona, con el lema «Ich Dien» y su nombre manuscrito.
Del archivo personal de Armando Martínez Garnica.