En la tercera década del siglo XX hizo su aparición en el departamento de Santander un nuevo municipio con un origen inédito, distinto de los demás municipios que habían experimentado un proceso de gestación durante varios siglos, bien como pueblos de indios o como parroquias de feligreses. Desde sus comienzos, este nuevo municipio fue —de hecho— el primer distrito especial petrolero de Colombia. Se trata, entonces, de una historia diferente, que arranca con los trabajos de exploración y extracción de la Tropical Oil Company, continuados luego por la Empresa Colombiana de Petróleos S. A., hoy Ecopetrol, actores principales de una especificidad única entre todos los municipios del país, después de que Roberto de Mares cedió la concesión original a la compañía estadounidense.
Sin contar con la infraestructura mínima que el Código Municipal exigía para convertirse en entidad administrativa, el 26 de abril de 1922 fue inaugurado el municipio de Barrancabermeja, que hasta el momento había existido como corregimiento del municipio de San Vicente de Chucurí. El gobernador José María García Hernández, acompañado por una pléyade de funcionarios y de políticos de los dos partidos, estuvo presente en la ceremonia de instauración, austera y sencilla, sin banda de músicos ni cohetes festivos, y mucho menos con la pronunciación de discursos. Solo tuvieron lugar unas breves palabras expresadas por el gobernador y la lectura de las dos ordenanzas que le otorgaban la base legal al nuevo ente administrativo.
Un decreto proferido por el prefecto provincial de Zapatoca designó, con carácter transitorio, los primeros funcionarios: Juan Bautista Reyes Rey, primer alcalde titular, y Edmundo Vilar, alcalde interino, en ausencia del anterior. Por su parte, el gobernador nombró a los primeros funcionarios departamentales, que no fueron más que el recaudador de rentas, el tesorero municipal provisional y los dos primeros maestros de las escuelas que se abrirían. Tiempo después, al acercarse a su vida centenaria, un acto legislativo del año 2019 le otorgó la categoría de distrito especial, de tal forma que pasó a ser nombrado "Portuario, biodiverso, industrial y turístico". Ahora, en 2022, conmemora su primer siglo como entidad administrativa.
Los intercambios de la Universidad Industrial de Santander con el municipio de Barrancabermeja han sido permanentes desde la década de 1950: primero, admitiendo a los estudiantes barranqueños, becarios del municipio o de la empresa petrolera; después, enviando a sus ingenieros egresados a participar e intervenir en las actividades productivas; y, finalmente, proveyendo profesionales de todas las áreas del conocimiento a su sociedad. El doctor Mario Galán Gómez, gestor de la UIS, fue también el encargado de asumir los grandes retos de la reversión de la concesión petrolera.
Precisamente, en reconocimiento a esta larga y fructífera tradición de intercambios, la Universidad Industrial de Santander ha querido asociarse al primer centenario de existencia del municipio de Barrancabermeja, poniendo en las manos de los ciudadanos esta obra, que ofrece un relato básico de su vida institucional y un cuerpo documental mínimo sobre el origen de sus principales instituciones, situado más allá de las narraciones sobre los intereses privados, tales como la administración eclesiástica, las luchas sindicales, la creación musical o las actividades comerciales y empresariales.
De esta forma, la universidad de los santandereanos hace esta contribución con gran humildad y profundo respeto, como homenaje a la gesta de muchas gentes anónimas que, desde Barrancabermeja, desarrollaron el Magdalena Medio y lo incorporaron a la economía y a la política de la nación colombiana.
Hernán Porras Díaz
Rector Universidad Industrial de Santander
De la colección personal de Armando Martínez Garnica.