Colección Martínez Garnica

La batalla de Boyacá. Voces tes­ti­mo­nia­les

Armando Martínez Garnica
ProcedenciaEjemplar de la colección personal del historiador Armando Martínez Garnica (Bucaramanga). Doctor en Historia por El Colegio de México y profesor emérito de la Universidad Industrial de Santander. Fue director del Archivo General de la Nación (2016-2019), dirigió la Revista de Santander y preside la Academia Colombiana de Historia.
Edición digital recompuesta de la digitalización del ejemplar impreso. Transcripción realizada página a página contra las imágenes del escaneo; los pasajes ilegibles están marcados. Recreación tipográfica que no sustituye a la edición impresa.

Pre­sen­ta­ción

La batalla dada en los alre­de­do­res del puente de Boyacá el día 7 de agosto de 1819 entre la Tercera División del Ejército Expe­di­cio­na­rio de Tierra Firme y las dos divi­sio­nes del Ejército de Ope­ra­cio­nes sobre la Nueva Granada pudo inter­pre­tarse como un “acon­te­ci­miento his­tó­rico” por sus con­se­cuen­cias polí­ti­cas: la des­truc­ción de las ins­ti­tu­cio­nes monár­qui­cas en el Virrei­nato de Santafé y la for­ma­ción de un Estado de régimen repu­bli­cano en la Repú­blica de Colombia que se cons­ti­tuyó en la Villa del Rosario de Cúcuta menos de dos años después.

Mucho menos encar­ni­zada que la batalla dada en el campo del Pantano de Vargas, donde la lucha cuerpo a cuerpo fue más mor­tí­fera y cobró mayor número de vidas, la batalla del campo de Boyacá fue decisiva porque las tropas al servicio del virrey “vol­vie­ron caras”. Dos días después se produjo la huida del virrey, de los fun­cio­na­rios de la real audien­cia y de muchos espa­ño­les por el camino de Honda, con lo cual, al atar­de­cer del 10 de agosto siguiente, entró el general Bolívar a palacio para orga­ni­zar el nuevo gobierno que admi­nis­tró el dominio sobre todas las pro­vin­cias que fueron “libe­ra­das” por los ejér­ci­tos patrio­tas.

Un buen relato his­tó­rico se hace con las mejores fuentes dis­po­ni­bles. Dada la natu­ra­leza patrió­tica de la memoria social de este acon­te­ci­miento, cul­ti­vada durante los dos últimos siglos en las ins­ti­tu­cio­nes esco­la­res y en las con­me­mo­ra­cio­nes públicas, así como en las repre­sen­ta­cio­nes perió­di­cas de los cuerpos armados del Ejército Nacional, el relato popular se desliza hacia la ficción. Es cierto que toda nación requiere relatos míticos para repre­sen­tarse sus orígenes, pero también es cierto que el desa­rro­llo de la ciencia his­tó­rica requiere un esfuerzo de revisión y crítica de la memoria colec­tiva. A dife­ren­cia del relato de la memoria, que no precisa fuentes cono­ci­das ni de control social en su uso político, el relato his­tó­rico debe regirse por el canon del método de la ciencia his­tó­rica: la labor crítica de las mejores fuentes cono­ci­das.

Al com­ple­tar dos siglos de expe­rien­cia repu­bli­cana en Colombia, hecha posible desde 1819 por el acon­te­ci­miento de la batalla de Boyacá, que permitió la des­truc­ción de las ins­ti­tu­cio­nes supe­rio­res del Virrei­nato de Santafé, la nueva gene­ra­ción de colom­bia­nos, huérfana del apren­di­zaje metódico de la ciencia his­tó­rica por una mala apli­ca­ción de una decisión curri­cu­lar del Minis­te­rio de Edu­ca­ción, necesita cons­truir de nuevo el relato de la historia de la nación colom­biana. Y ello solo es posible con las mejores fuentes dis­po­ni­bles.

Tal es la inten­ción de este pequeño libro: proveer las mejores fuentes dis­po­ni­bles sobre el acon­te­ci­miento de la batalla de Boyacá para que los ciu­da­da­nos ilus­tra­dos se formen una mejor repre­sen­ta­ción de un acon­te­ci­miento his­tó­rico de gran sig­ni­fi­cado para la gesta de una nación moderna de ciu­da­da­nos, que ya completa una exis­ten­cia bicen­te­na­ria.

Ex libris de Armando Martínez Garnica: las tres plumas del Príncipe de Gales sobre una corona, con el lema «Ich Dien» y su nombre manuscrito.

De la colección personal de Armando Martínez Garnica.