Colección de Historia Regional. Escuela de Historia UIS

La Pro­vin­cia de García Rovira. Orígenes de sus pobla­mien­tos urbanos

Jairo Gutié­rres Ramos y Armando Martínez Garnica
ProcedenciaEjemplar de la colección personal del historiador Armando Martínez Garnica (Bucaramanga). Doctor en Historia por El Colegio de México y profesor emérito de la Universidad Industrial de Santander. Fue director del Archivo General de la Nación (2016-2019), dirigió la Revista de Santander y preside la Academia Colombiana de Historia.
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La Pro­vin­cia de García Rovira. Orígenes de sus pobla­mien­tos urbanos. JAIRO GUTIÉ­RRES RAMOS. ARMANDO MARTÍNEZ GARNICA. Colec­ción de Historia Regional. Escuela de Historia UIS. Edi­cio­nes UIS. [Cubierta ilus­trada con una acuarela de un paso de río en cabuya o tarabita: un pasajero cruza sus­pen­dido de un cable sobre el río mientras al fondo un hombre vadea la corriente con un caballo.]

PRE­SEN­TA­CIÓN

La historia de los orígenes de los pobla­mien­tos urbanos que hoy en día cons­ti­tu­yen las cabe­ce­ras de los trece muni­ci­pios de la Pro­vin­cia de García Rovira, pretende situar a cada uno de ellos en el proyecto peculiar que produjo la traza rec­tan­gu­lar alre­de­dor de una plaza pública pre­si­dida por la iglesia y la casa cural. Se ha querido así mostrar que cada muni­ci­pio, la forma político-admi­nis­tra­tiva básica que rige los pobla­mien­tos desde la adopción de la Carta Cons­ti­tu­cio­nal de 1886, tuvo un proyecto original distinto y una ope­ra­ción jurídica peculiar.

En otras palabras, La Pro­vin­cia de García Rovira: Orígenes de sus Pobla­mien­tos Urbanos, tiene como pro­pó­sito prin­ci­pal la des­crip­ción de los procesos sociales, polí­ti­cos y jurí­di­cos -civiles o canó­ni­cos-, que con­du­je­ron a la con­fi­gu­ra­ción formal de los muni­ci­pios de hoy. Por ello, la narra­ción se inicia en la época de la Con­quista y concluye en 1887, fecha en la cual se expidió el decreto guber­na­men­tal que creó la tota­li­dad de los entes muni­ci­pa­les de la pro­vin­cia, con excep­ción de Cepitá.

Las mono­gra­fías his­tó­ri­cas aquí con­te­ni­das se han ordenado según el carácter de la for­ma­li­za­ción jurídica inicial de cada muni­ci­pio como ciudad, pueblo de indios o parro­quia, y según el orden cro­no­ló­gico de la apa­ri­ción de cada una de esas for­ma­li­za­cio­nes durante el período colonial.

Al respecto conviene recordar que el pobla­miento ori­gi­nado a partir de la con­quista his­pá­nica tuvo un carácter jerar­qui­zado. Durante la Colonia las con­gre­ga­cio­nes urbanas se cla­si­fi­ca­ron en: ciudades, villas, parro­quias y pueblos de indios, según su impor­tan­cia.

Las ciudades y villas, como asientos de cabildos, fungían como cabe­ce­ras juris­dic­cio­na­les de los terri­to­rios com­pren­di­dos en sus términos y se cons­ti­tu­ían, por lo tanto, en epi­cen­tros del poder eco­nó­mico, político y reli­gioso. Las parro­quias, por su parte, fueron agre­ga­cio­nes menores de vecinos blancos. Carecían de cabildo y eran, por con­si­guiente, enti­da­des subor­di­na­das a las villas o ciudades, pero cla­ra­mente dife­ren­cia­das de los pueblos de indios. Subor­di­na­das a algunas parro­quias exis­tie­ron las vice­pa­rro­quias, admi­nis­tra­das por un teniente de cura. Sin embargo, el nivel más bajo en la jerar­quía urba­nís­tica lo ocupaban los pueblos de indios, sujetos a la auto­ri­dad del doc­tri­nero y del corre­gi­dor de natu­ra­les más próximo.

Por supuesto que, en general, los pobla­mien­tos urbanos subor­di­na­dos pro­cu­ra­ron ganar status a lo largo del tiempo. Así, algunos pueblos de indios se con­vir­tie­ron en parro­quias por ini­cia­tiva de sus "agre­ga­dos" blancos y mestizos; algunas parro­quias llegaron a ser villas, y algunas villas mere­cie­ron el título de ciudades.

Como veremos, en la actual Pro­vin­cia de García Rovira sólo fue fundada la ciudad de Málaga en el siglo de la con­quista, pero su exis­ten­cia fue tan efímera que los derechos de su cabildo fueron muy pronto trans­fe­ri­dos al de Pamplona. Tampoco se eri­gie­ron villas en la época colonial. Todos sus pobla­mien­tos empe­za­ron como pueblos de indios dotados de tierras res­guar­da­das, o como parro­quias de vecinos con­gre­ga­dos alre­de­dor de los res­guar­dos de los indios o de algunas impor­tan­tes estan­cias o hacien­das.

Par­ti­cu­lar realce ha merecido en este trabajo el papel jugado por los pro­mo­to­res de los pobla­mien­tos urbanos: fun­cio­na­rios reales en el caso de los pueblos de indios, clérigos o hacen­da­dos en el caso de algunas parro­quias, y, sobre todo, el pueblo llano que, en la mayoría de los casos, hipotecó sus escasos haberes (tierras, tra­pi­ches, ganados) para garan­ti­zar el cum­pli­miento de los requi­si­tos esti­pu­la­dos por las orde­nan­zas reales y el derecho canónico para la erección de nuevas parro­quias.

Este intento his­to­rio­grá­fico tiene un ante­ce­dente directo en los esfuer­zos rea­li­za­dos para relatar las his­to­rias locales de los pueblos de doctrina, las parro­quias y los muni­ci­pios de la pro­vin­cia de García Rovira, rea­li­za­dos por los pres­bí­te­ros Ismael Mejía Calderón y Gabriel Martínez Reyes. El primero recopiló por años, con admi­ra­ble devoción, datos y docu­men­tos sobre cada uno de los muni­ci­pios rovi­ren­ses. Fruto de sus desvelos fueron el trabajo titulado Catorce pueblos hermanos de García Rovira, nunca publi­cado, y su más sin­té­tica obra La Arqui­dió­ce­sis de Buca­ra­manga, publi­cada en 1986. El padre Martínez Reyes, por su parte, ha publi­cado varias obras de capital impor­tan­cia para el cabal cono­ci­miento his­tó­rico de la región. Entre ellas merecen des­ta­carse: Fun­cio­na­miento socio­e­co­nó­mico de la parro­quia virrei­nal en Málaga, Servitá y pueblos anexos, espe­cial­mente en los años de 1801 a 1810, su tesis doctoral publi­cada en 1975; Historia de tierras colo­nia­les en una pro­vin­cia de San­tan­der del sur (García Rovira, 1549-1800); y Docu­men­tos de Doc­tri­nas y Parro­quias colo­nia­les en García Rovira, 1542-1819, publi­ca­dos en 1979.

Algunos trabajos mono­grá­fi­cos también con­tri­bu­ye­ron de manera impor­tante al cono­ci­miento del pobla­miento regional, y entre ellos no pueden dejar de men­cio­narse Enco­mienda y pobla­ción en la pro­vin­cia de Pamplona, 1549-1560, de Germán Col­me­na­res; Breve historia agraria de la Pro­vin­cia de García Rovira, de Ramón Crouch y Alan Janvry; y las mono­gra­fías muni­ci­pa­les de Tequia y Guaca de Ciro López Mendoza y Próspero María Jaimes, res­pec­ti­va­mente. En cuanto a los pueblos de indios, nos hemos ceñido al reciente trabajo de Armando Martínez Garnica titulado El régimen del res­guardo en San­tan­der, publi­cado por la Gober­na­ción del Depar­ta­mento de San­tan­der en 1992.

Otro impor­tante esfuerzo por relatar colec­ti­va­mente las his­to­rias de los pobla­mien­tos de la pro­vin­cia de García Rovira

Geo­gra­fía eco­nó­mica de San­tan­der ame­ri­ta­ría una puesta al día de tan vigorosa empresa inte­lec­tual.

A estos esfuer­zos recien­tes habría que agregar los antiguos, empe­zando por el del cura de Mogotes, Basilio Vicente de Oviedo, quien en su obra Cua­li­da­des y riquezas del Nuevo Reino de Granada, ofreció en 1763 a sus colegas un conjunto de noticias sobre la pobla­ción y las rentas de todos los curatos de las pro­vin­cias de San­tan­der, manual muy útil a la hora de escoger un bene­fi­cio ecle­siás­tico. Después de él debemos resaltar los trabajos de la Comisión Coro­grá­fica que dirigió Agustín Codazzi, pues en su Geo­gra­fía física i política de las pro­vin­cias de la Nueva Granada, que fue publi­cada en 1856, se dio una imagen general de la Pro­vin­cia de García Rovira, bri­llan­te­mente com­ple­men­tada por las obser­va­cio­nes de don Manuel Ancízar en su Pere­gri­na­ción de Alpha. En esta pers­pec­tiva geo­grá­fica hay que tener en cuenta también la Geo­gra­fía especial del Estado de San­tan­der que en 1880 publicó Eladio Mantilla para uso de los esco­la­res de los colegios del Socorro, Pie­de­cuesta y Vélez.

En todos los casos, sin embargo, la infor­ma­ción biblio­grá­fica fue cui­da­do­sa­mente con­fron­tada y com­ple­men­tada con la abun­dante y muy rica docu­men­ta­ción con­te­nida en el fondo Erección de Parro­quias del Archivo Arqui­dio­ce­sano de Pamplona (AAP) y, en algunos aspectos, con docu­men­tos pro­ce­den­tes de diversos fondos de la Sección Colonia del Archivo General de la Nación (AGN).

La idea de escribir estas mono­gra­fías fue ori­gi­nal­mente pro­puesta a los autores por el inge­niero Luis Alvaro Mejía Arquello, quien desde la direc­ción de la Secre­ta­ría de Cultura, Turismo y Recre­a­ción de San­tan­der firmó los con­tra­tos nece­sa­rios con la Uni­ver­si­dad Indus­trial de San­tan­der, ima­gi­nando que así se daba el primer paso en el intento de actua­li­zar la vieja Geo­gra­fía Eco­nó­mica escrita por don Mario Galán Gómez. Su sucesor en la men­cio­nada Secre­ta­ría, el inge­niero Gabriel Her­nán­dez Gómez, renovó el entu­siasmo original por el proyecto. Por otra parte, Matilde y Lola Mejía Calderón, nos faci­li­ta­ron gene­ro­sa­mente el acceso a la obra inédita del padre Ismael en el con­ven­ci­miento, que com­par­ti­mos, de que su esfuerzo no merecía quedar en el olvido.

Bajo la direc­ción del doctor Armando Martínez Garnica se organizó en el Centro de Docu­men­ta­ción e Inves­ti­ga­ción His­tó­rica Regional de la UIS un equipo de inves­ti­ga­do­res, con­for­mado por los pro­fe­so­res William Buendía Acevedo, Amado Antonio Guerrero Rincón, Jairo Gutié­rrez Ramos y Juan Alberto Rueda Cardozo, quienes revi­sa­ron toda la docu­men­ta­ción dis­po­ni­ble para escribir las mono­gra­fías par­ti­cu­la­res y la historia básica de la pro­vin­cias san­tan­de­re­a­nas. En lo que con­cierne a García Rovira fueron con­vo­ca­dos como auxi­lia­res de inves­ti­ga­ción los jóvenes his­to­ria­do­res Silvano Pabón, Liliana Fabiola Ruiz y Juan Fernando Duarte, quienes con­tri­bu­ye­ron efi­caz­mente a la reco­lec­ción de la infor­ma­ción docu­men­tal y biblio­grá­fica. Los textos finales de las mono­gra­fías his­tó­ri­cas de los muni­ci­pios de la Pro­vin­cia de García Rovira fueron ela­bo­ra­dos por los pro­fe­so­res de la Escuela de Historia de la UIS Jairo Gutié­rrez Ramos y Armando Martínez Garnica.

El resul­tado, que está a la vista, sólo pretende mejorar la imagen his­tó­rica que la sociedad san­tan­de­re­ana y la comu­ni­dad rovi­rense tienen de sí mismas y con­tri­buir con ello a con­so­li­dar su sentido de per­te­nen­cia. Sobra anotar que esta obra no es un fruto defi­ni­tivo, sino un producto his­tó­rico que debe ser per­fec­cio­nado. Por lo pronto, espe­ra­mos que su divul­ga­ción con­tri­buya al logro de los fines pre­vis­tos por sus pro­mo­to­res, autores y patro­ci­na­do­res.

Ex libris de Armando Martínez Garnica: las tres plumas del Príncipe de Gales sobre una corona, con el lema «Ich Dien» y su nombre manuscrito.

De la colección personal de Armando Martínez Garnica.