La historia de los orígenes de los poblamientos urbanos que hoy en día constituyen las cabeceras de los trece municipios de la Provincia de García Rovira, pretende situar a cada uno de ellos en el proyecto peculiar que produjo la traza rectangular alrededor de una plaza pública presidida por la iglesia y la casa cural. Se ha querido así mostrar que cada municipio, la forma político-administrativa básica que rige los poblamientos desde la adopción de la Carta Constitucional de 1886, tuvo un proyecto original distinto y una operación jurídica peculiar.
En otras palabras, La Provincia de García Rovira: Orígenes de sus Poblamientos Urbanos, tiene como propósito principal la descripción de los procesos sociales, políticos y jurídicos -civiles o canónicos-, que condujeron a la configuración formal de los municipios de hoy. Por ello, la narración se inicia en la época de la Conquista y concluye en 1887, fecha en la cual se expidió el decreto gubernamental que creó la totalidad de los entes municipales de la provincia, con excepción de Cepitá.
Las monografías históricas aquí contenidas se han ordenado según el carácter de la formalización jurídica inicial de cada municipio como ciudad, pueblo de indios o parroquia, y según el orden cronológico de la aparición de cada una de esas formalizaciones durante el período colonial.
Al respecto conviene recordar que el poblamiento originado a partir de la conquista hispánica tuvo un carácter jerarquizado. Durante la Colonia las congregaciones urbanas se clasificaron en: ciudades, villas, parroquias y pueblos de indios, según su importancia.
Las ciudades y villas, como asientos de cabildos, fungían como cabeceras jurisdiccionales de los territorios comprendidos en sus términos y se constituían, por lo tanto, en epicentros del poder económico, político y religioso. Las parroquias, por su parte, fueron agregaciones menores de vecinos blancos. Carecían de cabildo y eran, por consiguiente, entidades subordinadas a las villas o ciudades, pero claramente diferenciadas de los pueblos de indios. Subordinadas a algunas parroquias existieron las viceparroquias, administradas por un teniente de cura. Sin embargo, el nivel más bajo en la jerarquía urbanística lo ocupaban los pueblos de indios, sujetos a la autoridad del doctrinero y del corregidor de naturales más próximo.
Por supuesto que, en general, los poblamientos urbanos subordinados procuraron ganar status a lo largo del tiempo. Así, algunos pueblos de indios se convirtieron en parroquias por iniciativa de sus "agregados" blancos y mestizos; algunas parroquias llegaron a ser villas, y algunas villas merecieron el título de ciudades.
Como veremos, en la actual Provincia de García Rovira sólo fue fundada la ciudad de Málaga en el siglo de la conquista, pero su existencia fue tan efímera que los derechos de su cabildo fueron muy pronto transferidos al de Pamplona. Tampoco se erigieron villas en la época colonial. Todos sus poblamientos empezaron como pueblos de indios dotados de tierras resguardadas, o como parroquias de vecinos congregados alrededor de los resguardos de los indios o de algunas importantes estancias o haciendas.
Particular realce ha merecido en este trabajo el papel jugado por los promotores de los poblamientos urbanos: funcionarios reales en el caso de los pueblos de indios, clérigos o hacendados en el caso de algunas parroquias, y, sobre todo, el pueblo llano que, en la mayoría de los casos, hipotecó sus escasos haberes (tierras, trapiches, ganados) para garantizar el cumplimiento de los requisitos estipulados por las ordenanzas reales y el derecho canónico para la erección de nuevas parroquias.
Este intento historiográfico tiene un antecedente directo en los esfuerzos realizados para relatar las historias locales de los pueblos de doctrina, las parroquias y los municipios de la provincia de García Rovira, realizados por los presbíteros Ismael Mejía Calderón y Gabriel Martínez Reyes. El primero recopiló por años, con admirable devoción, datos y documentos sobre cada uno de los municipios rovirenses. Fruto de sus desvelos fueron el trabajo titulado Catorce pueblos hermanos de García Rovira, nunca publicado, y su más sintética obra La Arquidiócesis de Bucaramanga, publicada en 1986. El padre Martínez Reyes, por su parte, ha publicado varias obras de capital importancia para el cabal conocimiento histórico de la región. Entre ellas merecen destacarse: Funcionamiento socioeconómico de la parroquia virreinal en Málaga, Servitá y pueblos anexos, especialmente en los años de 1801 a 1810, su tesis doctoral publicada en 1975; Historia de tierras coloniales en una provincia de Santander del sur (García Rovira, 1549-1800); y Documentos de Doctrinas y Parroquias coloniales en García Rovira, 1542-1819, publicados en 1979.
Algunos trabajos monográficos también contribuyeron de manera importante al conocimiento del poblamiento regional, y entre ellos no pueden dejar de mencionarse Encomienda y población en la provincia de Pamplona, 1549-1560, de Germán Colmenares; Breve historia agraria de la Provincia de García Rovira, de Ramón Crouch y Alan Janvry; y las monografías municipales de Tequia y Guaca de Ciro López Mendoza y Próspero María Jaimes, respectivamente. En cuanto a los pueblos de indios, nos hemos ceñido al reciente trabajo de Armando Martínez Garnica titulado El régimen del resguardo en Santander, publicado por la Gobernación del Departamento de Santander en 1992.
Otro importante esfuerzo por relatar colectivamente las historias de los poblamientos de la provincia de García Rovira
Geografía económica de Santander ameritaría una puesta al día de tan vigorosa empresa intelectual.
A estos esfuerzos recientes habría que agregar los antiguos, empezando por el del cura de Mogotes, Basilio Vicente de Oviedo, quien en su obra Cualidades y riquezas del Nuevo Reino de Granada, ofreció en 1763 a sus colegas un conjunto de noticias sobre la población y las rentas de todos los curatos de las provincias de Santander, manual muy útil a la hora de escoger un beneficio eclesiástico. Después de él debemos resaltar los trabajos de la Comisión Corográfica que dirigió Agustín Codazzi, pues en su Geografía física i política de las provincias de la Nueva Granada, que fue publicada en 1856, se dio una imagen general de la Provincia de García Rovira, brillantemente complementada por las observaciones de don Manuel Ancízar en su Peregrinación de Alpha. En esta perspectiva geográfica hay que tener en cuenta también la Geografía especial del Estado de Santander que en 1880 publicó Eladio Mantilla para uso de los escolares de los colegios del Socorro, Piedecuesta y Vélez.
En todos los casos, sin embargo, la información bibliográfica fue cuidadosamente confrontada y complementada con la abundante y muy rica documentación contenida en el fondo Erección de Parroquias del Archivo Arquidiocesano de Pamplona (AAP) y, en algunos aspectos, con documentos procedentes de diversos fondos de la Sección Colonia del Archivo General de la Nación (AGN).
La idea de escribir estas monografías fue originalmente propuesta a los autores por el ingeniero Luis Alvaro Mejía Arquello, quien desde la dirección de la Secretaría de Cultura, Turismo y Recreación de Santander firmó los contratos necesarios con la Universidad Industrial de Santander, imaginando que así se daba el primer paso en el intento de actualizar la vieja Geografía Económica escrita por don Mario Galán Gómez. Su sucesor en la mencionada Secretaría, el ingeniero Gabriel Hernández Gómez, renovó el entusiasmo original por el proyecto. Por otra parte, Matilde y Lola Mejía Calderón, nos facilitaron generosamente el acceso a la obra inédita del padre Ismael en el convencimiento, que compartimos, de que su esfuerzo no merecía quedar en el olvido.
Bajo la dirección del doctor Armando Martínez Garnica se organizó en el Centro de Documentación e Investigación Histórica Regional de la UIS un equipo de investigadores, conformado por los profesores William Buendía Acevedo, Amado Antonio Guerrero Rincón, Jairo Gutiérrez Ramos y Juan Alberto Rueda Cardozo, quienes revisaron toda la documentación disponible para escribir las monografías particulares y la historia básica de la provincias santandereanas. En lo que concierne a García Rovira fueron convocados como auxiliares de investigación los jóvenes historiadores Silvano Pabón, Liliana Fabiola Ruiz y Juan Fernando Duarte, quienes contribuyeron eficazmente a la recolección de la información documental y bibliográfica. Los textos finales de las monografías históricas de los municipios de la Provincia de García Rovira fueron elaborados por los profesores de la Escuela de Historia de la UIS Jairo Gutiérrez Ramos y Armando Martínez Garnica.
El resultado, que está a la vista, sólo pretende mejorar la imagen histórica que la sociedad santandereana y la comunidad rovirense tienen de sí mismas y contribuir con ello a consolidar su sentido de pertenencia. Sobra anotar que esta obra no es un fruto definitivo, sino un producto histórico que debe ser perfeccionado. Por lo pronto, esperamos que su divulgación contribuya al logro de los fines previstos por sus promotores, autores y patrocinadores.
De la colección personal de Armando Martínez Garnica.